El streamer argentino Joaco López fue allanado el viernes 3 de octubre por orden de la Fiscalía Especializada en Juegos de Azar de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de una causa que investiga la promoción de plataformas de apuestas sin autorización.
La medida, solicitada por el fiscal Juan Rozas y avalada por el Juzgado Penal y Contravencional N.º 4, tuvo como objetivo “recolectar pruebas sobre la presunta difusión de casinos virtuales ilegales”. Durante el procedimiento, los agentes secuestraron equipos electrónicos y dispositivos de transmisión que el influencer utilizaba para crear contenido en redes sociales.
Al día siguiente del operativo, López se pronunció en su cuenta de X (Twitter): “Gente, estoy bien, no estoy preso (por ahora). Si me allanaron, es verdad, pero tampoco para andar diciendo giladas. No es que andaba publicitando clandestinos; el quilombo es por los que ya conocen todos, que no tienen licencia en CABA (sic)”. Su declaración apunta a distanciarse de la acusación oficial, que lo vincula con la promoción de plataformas ilegales.
Así, la investigación apunta a determinar si López habría difundido y alentado el uso de sitios de apuestas sin licencia mediante enlaces de afiliación y promesas de beneficios económicos.
Según el expediente judicial, el streamer ya había sido advertido previamente por la Justicia sobre la ilicitud de ese tipo de contenido, pero habría reincidido en la conducta “en reiteradas oportunidades”, lo que “reforzaría la hipótesis de dolo directo”.
Por su parte, fuentes del Ministerio Público confirmaron que el influencer fue citado a declarar en dos ocasiones previas, en noviembre de 2024 y abril de 2025, momentos en los que fue formalmente notificado de su imputación.
El fiscal Rozas busca ahora determinar si existían contratos comerciales entre el creador de contenido y las plataformas investigadas, o si actuó en colaboración con otros promotores. Los dispositivos incautados fueron trasladados al área de Criminalística para realizar peritajes técnicos que permitan verificar las acusaciones.
Si se comprueba la participación activa del streamer, podría enfrentar una pena de entre tres y seis años de prisión, tal como establece el artículo 301 bis del Código Penal Argentino “para quienes organicen, administren o difundan juegos de azar sin autorización estatal”.
Desde el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires remarcaron que la investigación forma parte de una estrategia más amplia contra la expansión del juego ilegal en entornos digitales. En un comunicado posterior al operativo, el organismo advirtió que estas actividades “provocan graves perjuicios económicos y sociales” y que el objetivo de las causas no es únicamente sancionatorio, sino también preventivo.
“Muchas personas han caído en la adicción al juego con consecuencias financieras, personales y sociales muy graves. Combatir la publicidad y promoción de estos espacios es una prioridad”, señaló el organismo.
Buenos Aires pone límites a los influencers
La causa contra Joaco López se suma a la resolución alcanzada meses atrás por dieciséis influencers argentinos que, tras ser imputados por promover apuestas ilegales, acordaron con la Justicia grabar videos de concientización como forma de “reparación simbólica”.
Según explicó el fiscal general porteño, Juan Bautista Mahiques, la decisión buscó que “reparen el daño causado a través del mismo medio donde lo produjeron”.
El acuerdo fue complementado por la Lotería de la Ciudad, que relanzó la campaña “Hablar es ganar”, orientada a prevenir el acceso de menores al juego online y fomentar el diálogo familiar sobre los riesgos de las apuestas ilegales.
Con consignas como “Apostá por el diálogo” y “Las apuestas son para adultos”, la iniciativa busca visibilizar la vulnerabilidad de los más jóvenes ante plataformas que operan fuera del control estatal y utilizan estrategias digitales para fomentar la adicción.

























