Con motivo del Día Internacional de la Tolerancia de la ONU, la FIFA afirmó que su Servicio de Protección en Redes Sociales (SMPS) ha detectado más de 30.000 publicaciones abusivas en 2025, pero las nuevas listas negras de posteos y las denuncias solo llegan a un pequeño número de infractores identificados.
El organismo rector del fútbol mundial anunció que el último reporte sobre las publicaciones abusivas en redes sociales eleva el total a más de 65.000 publicaciones remitidas a las plataformas desde el lanzamiento de la herramienta en 2022.
Por primera vez, la FIFA confirmó que las personas identificadas como responsables de “comportamiento altamente abusivo” están siendo vetadas para la compra de entradas para futuros torneos y eventos de la organización.
Asimismo, ha denunciado a 11 personas en Argentina, Brasil, Francia, Polonia, España, el Reino Unido y Estados Unidos ante las autoridades policiales este año, y un caso se remitió a la Interpol.
FIFA, de la monitorización a la sanción
El SMPS se implementó inicialmente en torno a la Copa del Mundo de la FIFA Catar 2022 y desde entonces se ha extendido a todas las competiciones de la FIFA.
Según cifras publicadas en junio, el servicio ha analizado 33 millones de publicaciones y comentarios en 15.302 cuentas a lo largo de 23 torneos, eliminatorias y partidos amistosos, ocultando más de diez millones de comentarios abusivos. Así, está disponible de forma permanente para las 211 Asociaciones Miembro de la FIFA y sus jugadores desde 2024.
Hasta ahora, el enfoque principal se ha centrado en la detección y moderación: el análisis de cuentas públicas vinculadas a jugadores, equipos y oficiales, el ocultamiento automático de respuestas abusivas con consentimiento y la denuncia del contenido que infringe las condiciones de la plataforma a las propias empresas tecnológicas.
La nueva actualización añade un nivel más punitivo. Cuando las publicaciones superen un determinado umbral, la FIFA afirma que remitirá la información a los sistemas judiciales nacionales e impedirá a los infractores la compra de entradas para sus eventos.
Al anunciar las últimas cifras, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó que el fútbol “debe ser un espacio seguro e inclusivo en el terreno de juego, en las gradas y online”, y prometió que la organización continuará trabajando con las asociaciones miembros, las confederaciones y las autoridades policiales “para que los infractores rindan cuentas”.
El Mundial de Clubes ofrece una visión general de la magnitud
El primer Mundial de Clubes de la FIFA, con 32 equipos, celebrado en Estados Unidos, se convirtió en el escaparate del sistema mejorado.
Durante el torneo, el SMPS revisó 2.401 cuentas activas en cinco plataformas de redes sociales, incluyendo jugadores, entrenadores, equipos y árbitros de 72 nacionalidades. A lo largo del evento, analizó 5.9 millones de publicaciones, marcó 179.517 para su revisión e informó de 20.587 comentarios a las plataformas correspondientes.
Estas cifras ayudan a explicar la magnitud y las limitaciones del modelo, donde se revisan millones de publicaciones. Luego, una proporción menor se identifica como potencialmente abusiva, un subconjunto aún menor se considera que infringe las normas de la plataforma y se remite para que se tomen medidas, y solo un número muy reducido de infractores se encuentran actualmente ante la policía o en la lista negra de la FIFA.
En su actualización de junio, la FIFA afirmó que el contenido abusivo que infringe las normas de la plataforma ya había desencadenado “medidas concretas, incluyendo la suspensión de cuentas”, aunque no ha publicado un desglose por plataforma o tipo de infracción.
Enmarcado en un contexto regulatorio más amplio
Las medidas de la FIFA se producen en un contexto donde gobiernos y organismos reguladores imponen mayores obligaciones a las plataformas para abordar el contenido ilegal y perjudicial, incluyendo el discurso de odio y las amenazas.
En el Reino Unido, la Ley de Seguridad Online (Online Safety Act) obliga a las grandes plataformas a evaluar y mitigar los riesgos relacionados con contenido ilegal como el terrorismo, el discurso de odio y el fraude, con posibles multas que alcanzan un porcentaje de su facturación global en caso de incumplimiento.
En la Unión Europea, la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act) introduce nuevos mecanismos para que los usuarios denuncien contenido ilegal y para que las plataformas colaboren con entidades de denuncia de confianza en materia de discurso de odio, incluyendo un Código de Conducta revisado para combatir el discurso de odio ilegal online, enmarcado dentro de la Ley de Servicios Digitales.
En este contexto, el Sistema de Protección de Usuarios (SMPS) y su nuevo mecanismo de aplicación pueden interpretarse como el intento del fútbol de demostrar que no se limita a externalizar el problema del abuso online a las empresas tecnológicas, sino que también utiliza sus propios recursos disciplinarios y comerciales.

























