Francisco Huenchumilla, senador nacional de Chile, anunció que propondrá una serie de medidas para el crecimiento y desarrollo de la región de La Araucanía, y presentó la primera de ellas: la creación de un nuevo casino presencial en Malleco, en la zona de la Cordillera de Nahuelbuta.
Lo novedoso de la propuesta es que el nuevo establecimiento implicará beneficios para la sociedad de La Araucanía: el 20 por ciento del Impuesto al Juego beneficiará a las cinco comunas más pobres de Malleco y las cinco comunas más pobres de Cautín.
Además, el senador propone que el titular de la concesión sea una nueva figura, un Consejo del Pueblo Mapuche.
En principio, el congresista enfatizó que la nueva sala de juegos tendrá una diferencia respecto a los demás casinos del país: el Impuesto al Juego se distribuirá entre las 10 comunas de mayor pobreza de nuestra región, vale decir, las comunas de Puerto Saavedra, Carahue, Nueva Imperial, Cholchol y Galvarino; y las comunas de Lumaco, Purén, Los Sauces, Ercilla y Collipulli.
Adicionalmente, el parlamentario propuso que este tercer casino de la región se ubique “en el territorio de la Cordillera de Nahuelbuta; en las comunas que están aledañas a esa cordillera, y que el titular de esta concesión sea el Consejo del Pueblo Mapuche de la región, que deberá crearse por ley”.
“Este consejo será el titular de la concesión, y podrá asociarse con operadores nacionales o internacionales para la administración de este casino. Y naturalmente, para la construcción y puesta en marcha de este nuevo establecimiento”, explicó.
Beneficios económicos del nuevo casino
Junto al beneficio para las comunas, el congresista subrayó que su propuesta implicará “nuevos puestos de trabajo, dar empleabilidad a los jóvenes y a las mujeres, y constituirse en un polo potente de desarrollo”, además de “la creación de un polo de turismo muy potente, específicamente en las comunas aledañas a la Cordillera de Nahuelbuta”.
También hizo hincapié en la oportunidad de desarrollo económico para el pueblo mapuche. “Y las utilidades se repartirán entre los socios (operadores) y el Consejo de Pueblos Indígenas, pudiendo distribuirse todo lo que percibe entre el mundo mapuche, de acuerdo a su propia autonomía, para obras de desarrollo de todas las comunidades de nuestra región”, planteó.
“Estamos proponiendo una cosa novedosa, distinta, diferente, pero con voluntad y tomando decisiones que a veces a la gente le parecen difíciles, pero hay que arriesgarse. Porque quien no toma decisiones así, difíciles, los pueblos nunca van a avanzar”, aseveró.


























