El sector del juego tribal y comercial podría perder entre 7.300 y 39.400 millones de dólares en ingresos anuales si los mercados de predicción continúan operando a nivel nacional bajo supervisión federal, según un informe de KlasRobinson Q.E.D., cuya publicación completa está prevista pronto.
Así, los economistas de KlasRobinson, James Klas y Matt Robinson, presentaron un adelanto de sus conclusiones durante un seminario web de la Indian Gaming Association (IGA) la semana pasada. La firma elaboró el informe para la IGA, y el director ejecutivo de esta asociación, Jason Giles, señaló que podría publicarse la próxima semana.
El estudio modela cuatro escenarios en los que la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) sigue permitiendo que los mercados de predicción ofrezcan contratos sobre eventos deportivos en los 50 estados. Diversas partes han solicitado a la Corte Suprema de Estados Unidos que se pronuncie al respecto, dado que los tribunales de circuito han emitido fallos contradictorios sobre la cuestión.
Cada escenario amplía la oferta de dichas plataformas y el perfil de quienes las operan. Durante el seminario web, Klas y Robinson analizaron tres de los cuatro escenarios.
De esta forma, proyectan una pérdida de 1.500 millones de dólares en ingresos anuales del juego tribal en su escenario más leve, lo que representa cerca del 3 por ciento de los 46.200 millones de dólares récord generados por el juego tribal en 2025. En el peor de los casos, las tribus perderían 7.800 millones de dólares, aproximadamente una sexta parte de ese total.
Escenario 1: los mercados de predicción ofrecen contratos deportivos sin límites
El primer escenario parte de la premisa de que los mercados de predicción seguirán ofreciendo contratos sobre eventos deportivos en los 50 estados sin restricciones adicionales. KlasRobinson estima que el juego tribal perdería 1.500 millones de dólares anuales en ingresos, mientras que los casinos comerciales y los operadores online perderían otros 5.800 millones, sumando un total de 7.300 millones. La estimación contempla la pérdida de unos 38.000 empleos directos en el sector del juego tribal y comercial, así como una pérdida de 546 millones de dólares en ingresos no derivados del juego.
Dado que muchas tribus comparten los ingresos del juego con los estados en virtud de sus acuerdos (compactos), dichos pagos también se verían reducidos.
Klas señaló que la estimación asume que las tribus seguirían realizando pagos de participación en los ingresos a las tasas actuales, aunque sobre una base de ingresos menor. Añadió que es una “incógnita” si las tribus seguirían realizando esos pagos en absoluto si los estados no pueden proteger la exclusividad que dichos pagos debían garantizar.
Escenario 2: las casas de apuestas deportivas siguen el modelo de los mercados de predicción
El segundo escenario contempla que más operadores importantes de apuestas deportivas adopten modelos de mercados de predicción a nivel nacional, arriesgando sus licencias estatales o abandonándolas por completo.
Robinson señaló que esta transición ya está en marcha, indicando que los operadores promocionan productos de mercados de predicción y los lanzan en estados donde no poseen licencias de apuestas deportivas.
“Claramente creen que ahí es donde se puede ganar más dinero”, afirmó.
El modelo no presupone que todas las apuestas deportivas legales migren a plataformas de intercambio. Algunas permanecerían con operadores más pequeños y con tribus que gestionan sus propias casas de apuestas. Aún así, KlasRobinson estima pérdidas anuales de 3.600 millones de dólares para las tribus y de 14.300 millones para los casinos comerciales y operadores online, lo que suma un total de 17.900 millones. También proyecta una pérdida de 3.600 millones en ingresos fiscales estatales, la destrucción de 92.000 empleos y una pérdida de 4.800 millones en salarios.
Klas indicó que todos los escenarios abarcan un período de tres a cinco años tras la estabilización del mercado, y que es probable que las pérdidas sigan aumentando.
“A medida que surgen nuevas generaciones y se acostumbran a utilizar los mercados de predicción como vía de acceso, el efecto no deja de crecer”, comentó.
Esto afectaría a los presupuestos estatales y golpearía con mayor dureza a las tribus. “En el caso de las tribus, son los beneficios del negocio los que financian el gobierno y permiten construir su infraestructura”, explicó Klas.}
Escenario 3: el juego online se suma a las apuestas deportivas en los mercados de predicción
El tercer escenario del estudio incorpora productos de juego online a la oferta de los mercados de predicción, un aspecto que Klas y Robinson no abordaron durante el seminario web.
No obstante, Klas señaló que “no es difícil imaginar” que las plataformas apliquen a otros productos el mismo razonamiento jurídico que utilizan para las apuestas deportivas.
“Actuarán de forma agresiva y aprovecharán cualquier resquicio o oportunidad para expandirse”, afirmó. Cabe destacar que las normas propuestas por la CFTC en relación con los mercados de predicción no permitirían mercados que funcionen al estilo de los juegos de casino.
Escenario 4: el peor de los casos para todos
El cuarto escenario representa el peor de los casos. Supone que los mercados de predicción obtienen la aprobación de la CFTC tanto para contratos deportivos como para productos similares al juego online como a las apuestas deportivas, y que las principales empresas de juego trasladan la mayor parte posible de su actividad a dichas plataformas en los 50 estados.
KlasRobinson estima que las tribus perderían 7.800 millones de dólares anuales, mientras que los casinos comerciales y las empresas de juego online no vinculadas a tribus perderían 31 600 millones, lo que suma un total de 39.400 millones de dólares. Asimismo, proyecta una pérdida de 8.300 millones de dólares en ingresos fiscales procedentes del juego y la destrucción de 225 000 empleos.
¿A dónde va el dinero de las apuestas?
Klas señaló que el estudio se centra en el desplazamiento del gasto de los consumidores. En la mayoría de las modalidades de juego, el operador retiene solo una pequeña parte de lo que apuestan los clientes, mientras que la mayor parte del dinero regresa a otros apostadores que resultan ganadores.
“En un casino, los ganadores suelen ser personas que residen en la misma zona, por lo que el dinero permanece en la economía local”, indicó. En cambio, en los mercados de predicción, los apostadores ganadores están dispersos por todo el país y tienden a concentrarse en un pequeño grupo de operadores sofisticados.
Así, Klas afirmó que alrededor del 75 por ciento de los beneficios netos en plataformas como Kalshi y Polymarket van a parar al 1 por ciento de las cuentas con mayores ganancias.
Las casas de apuestas deportivas suelen intentar limitar a los grandes sindicatos de apuestas porque distorsionan las cuotas, comentó Klas. Por el contrario, argumentó que las plataformas de intercambio tienen un incentivo opuesto: los mercados de predicción ganan dinero gracias al volumen de operaciones, por lo que los grupos con gran capital que realizan grandes transacciones benefician a su negocio.
Robinson calificó este resultado como una “fuga del 95 por ciento”.
“Cuando el dinero llega a los mercados de predicción, en su mayor parte proviene de apostadores sin conocimientos especializados, y quienes ganan son el 5 o 10 por ciento superior”, dijo Robinson y continuó: “Esa es la mayor diferencia. ¿Qué puede salir mal cuando se tienen inversores poco sofisticados en un mercado no regulado?”.
Advertencia sobre el colapso de las apuestas
Klas concluyó el seminario web argumentando que los mercados de predicción amenazan algo más que a la industria del juego. “Si se intentara crear un escenario para destruir la industria del juego y los mercados de derivados y swaps, no se podría haber ideado una forma mejor que la que se está creando aquí”, afirmó.
Klas señaló que es probable que el modelo actual “colapse bajo su propio peso” en la próxima década, de una de estas tres maneras:
- Pérdidas de los consumidores: Tantas personas pierden “hasta la camisa, sus casas y todo lo demás” que el público decide que los mercados de predicción no valen la pena.
- Escándalos de integridad: Escándalos de fraude mucho mayores que las controversias recientes se extienden por las principales ligas y asociaciones deportivas.
- Fallo de un creador de mercado: Un gran grupo de inversión se extralimita, realiza apuestas erróneas y ya no puede cubrir sus posiciones. Comparó el riesgo con el estallido de la burbuja de las empresas “puntocom”, la crisis de las asociaciones de ahorro y préstamo y el crack bursátil de 1929, momentos en los que la compra de valores a crédito (operaciones con margen) transfirió dinero de los inversores comunes a los más acaudalados.
Klas advirtió que, si se produjera un colapso mientras el público sigue asociando los mercados de predicción con las apuestas deportivas, ello podría arrastrar consigo a la industria del juego. Señaló asimismo que tal situación podría socavar la confianza en los derivados legítimos —como las opciones y los swaps sobre materias primas y tipos de interés— y llevar a los organismos reguladores a imponer medidas restrictivas contra ellos.
“Esto no es algo habitual en el mercado de derivados. Esta modalidad es distinta y conlleva un gran peligro”, concluyó.

























