SBC Noticias presenta una nueva edición de Rincón Jurídico, el espacio dedicado al análisis de los temas regulatorios que atraviesan a la industria del juego. En esta oportunidad, Juliana Duque, Senior Associate de SORA Lawyers —estudio con amplia trayectoria en derecho regulatorio y corporativo— aborda la discusión sobre el futuro de los mercados de predicción, que ya sacudió a Argentina y Brasil y que en Colombia tiene un desarrollo propio.
¿Veremos en un futuro cercano un bloqueo general de las plataformas de mercados predictivos en Colombia? En estricto sentido, la respuesta debería ser sí, de conformidad con la regulación de juegos de azar implementada en Colombia.
Los antecedentes de los mercados de predicción en Colombia
Colombia fue el primer país en Latinoamérica en bloquear una plataforma de mercados predictivos. El 29 de septiembre de 2025, Coljuegos ordenó a los proveedores de servicios de internet bloquear una plataforma específica. La causa de dicha orden se basó en una operación, sin licencia previa. La plataforma no contaba con autorización para operar juegos de suerte y azar en Colombia. Así mismo, Coljuegos concluyó que, a lo que llaman “predicción de eventos futuros”, en realidad son apuestas, debido a que se presentan los tres elementos que la configuran: el riesgo patrimonial, la expectativa de premio y el resultado dependiente de un evento incierto.
Por otro lado, en entrevista con Forbes, la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Fecoljuegos) confirmó su coadyuvancia con el regulador en el bloqueo basado en que, aparte de ofrecerse apuestas sin autorización con criptomonedas, la plataforma era una amenaza a la democracia de Colombia por ofrecer predicciones relacionadas con candidaturas y elecciones presidenciales, logrando así manipular la opinión pública y aumentando la desinformación.
En esta línea, los hechos por sí solos demuestran que Colombia lideró la cadena de bloqueos que se han venido presentando en Latinoamérica, seguido por Argentina, que en el mes de marzo de 2026, por decisión judicial, se bloqueó la misma plataforma con base en el ofrecimiento de apuestas simuladas, así como el poco control de la identidad y la edad de sus usuarios y la utilización de información privilegiada, de acuerdo con el caso presentado con la información de la inflación del mes de febrero, la cual 15 minutos antes de ser publicada por el gobierno, la información apareció en la plataforma bloqueada.
Y, por último, está Brasil, donde en el mes de abril de este año el bloqueo abarcó más de 20 plataformas. Este bloqueo se sustentó con base en que en dicho país solo están permitidos el juego online y las apuestas en eventos deportivos, las cuales no son susceptibles de entenderse como derivados financieros. Adicionalmente, su política pública proteccionista evidenció un aumento del endeudamiento en los hogares brasileños.

La teoría
Expuestos los hechos, se hace necesario entrar a analizar la teoría de los mercados predictivos y cómo se confronta con la regulación en Latinoamérica. Desde el punto de vista técnico, sí existen diferencias estructurales entre los servicios prestados por los mercados predictivos y las apuestas deportivas tradicionales.
Mientras que las primeras no tienen cuotas fijadas por un operador, toda vez que los precios nacen del Price Discovery (proceso pilar de las actividades financieras mediante el cual el precio de un activo se forma en el mercado a través de la interacción entre oferta y demanda) y no presenta el house edge estructural (ventaja matemática permanente que tiene el operador sobre los jugadores, incorporada en el diseño del sistema de precios o pagos), su lógica se basa en un spread/liquidez, funcionando como un mercado bilateral entre los participantes, las segundas se basan en un bookmaking (la actividad profesional de crear, fijar y administrar cuotas sobre eventos inciertos, asumiendo el rol de contraparte frente a los apostadores; proceso de armar el libro de apuestas, fija los precios y acepta el riesgo de pagar a los ganadores), presenta un house edge estructural y modelo de contraparte (la casa pierde si el jugador gana).
Entonces, de acuerdo con la teoría, los mercados predictivos no deberían ser considerados una apuesta contra la casa, sino un mercado de intercambio de riesgos entre pares con formación de precios, equivalentes a los que en el mercado de capitales se denominan OTC o event contracts (derivados).
Por otro lado, también es posible sostener que en los mercados predictivos hay una ausencia de azar puro. Bajo este supuesto, en las apuestas deportivas tradicionales, el usuario no controla la probabilidad (porque si lo hiciera, podría ser tachado de manipulación y fraude). En los mercados predictivos, el usuario ajusta precios, incorpora información, evalúa y gestiona trading. Así es como los involucrados en este mercado han defendido que el mercado predictivo es más una actividad o se acerca más al trading especulativo que a un juego de suerte.
Por último, pero no dejando de ser el argumento más acogido en estos tiempos de inteligencia artificial, los métodos cuantitativos de aprendizaje del Machine Learning, Deep Learning, Transformes (IA generativa) y modelos bayesianos, de los cuales los participantes de los mercados predictivos hacen uso y de lo que se alimenta y se entrena este tipo de plataformas, es posible obtener resultados verificables a partir de probabilidades calibradas y métricas de predicción, como son los métodos Brier Score y Log Loss (métodos cuantitativos para determinar si una predicción se acerca o no al resultado correcto), transformando este tipo de servicios en agregación de información probabilística verificable y alejándolo cada vez más de ser de una actividad de ocio y dependiente del azar.
La regulación
Ahora, los argumentos teóricos expuestos colapsan cuando se enfrentan a la regulación y a la definición legal de azar en Latinoamérica y no por causa de que la teoría esté mal planteada, pues la misma es verificable, sino por una estructura normativa que solo se presenta en la región.
En Colombia, como en Argentina y otros países similares, la actividad o la acción de juego de suerte y azar está presente si concurren los siguientes elementos: riesgo patrimonial, evento incierto y expectativa de ganancia. Estos tres elementos en Latinoamérica no se encuentran condicionados por las cuotas, el mercado, el machine learning o el price discovery, puesto que dichos elementos se han planteado de manera abstracta, lo que no deja cabida para excepciones.
En este sentido, el regulador colombiano ha señalado que, aunque sea verificable que lo que hay en los mercados predictivos es una “predicción”, si los tres mencionados elementos están presentes, se configura un juego de azar. Es por esto que, en la práctica, cualquier actividad que tenga como finalidad monetizar un evento deportivo debería ser tratada como apuesta, sin importar si la estructura de dicha actividad no involucra cuotas, bookmaker, entre otros.
Coexistencia
Para abarcar una discusión de una posible coexistencia en el mercado de los operadores de apuestas online tradicionales y los mercados predictivos en Colombia, es necesario tener en cuenta que los mercados predictivos no solo ofrecen monetización de eventos deportivos reales, sino también monetización de actividades reguladas por la regulación financiera. Bajo este supuesto, la defensa de los mercados predictivos será más sólida, ya que pueden entenderse como un instrumento diferente a las apuestas en el sentido de que su defensa se podría dirigir a ofrecer instrumentos diferentes a las apuestas.
Con esta perspectiva, nace otro inconveniente relacionado con la afectación del mercado, el cual podría ser el más preocupante y que actualmente es el más temido por los operadores de apuestas tradicionales y se encuentra relacionado con el desequilibrio económico que se presentaría en el mercado, en el caso de que el mercado predictivo dirigido a monetizar eventos deportivos fuera permitido.
En Colombia, los operadores de juegos de suerte y azar online tradicional deben invertir como mínimo 635.000 dólares como capital líquido, más el pago de derechos de explotación anuales equivalentes a 390.000 y el pago de garantías que suman alrededor de 200.000 dólares para iniciar su operación en Colombia. Por el otro lado, está el cumplimiento de 94 obligaciones que nacen del contrato de concesión con Coljuegos y el pago mensual de los derechos de explotación equivalente al 15 por ciento de sus ingresos netos. Adicionalmente, se encuentran sujetos a restricciones de cuantía en su publicidad, sin mencionar los gastos que deben hacer para certificar sus juegos y plataformas.
Contrarrestando, los mercados predictivos no se encuentran sometidos a ningún tipo de gasto, restricción publicitaria o pago de derechos de explotación, situación que generaría un desequilibrio en materia de competencia entre las apuestas por internet tradicionales y los mercados predictivos, estos últimos tomando ventaja ajena de un posicionamiento de este tipo de servicios de apuestas, creado con el esfuerzo de terceros y sin ser obligados a reconocer o pagar una prima por explotar dicho know -how de propiedad de las apuestas online tradicionales.
En este sentido, para que estos dos tipos de servicios puedan coexistir en el mercado colombiano, se deberá optar por un sistema de “doble carril”, donde se optará por una doble licencia. Por un lado, estaría la licencia financiera que deberá cumplir con la regulación para prestar los servicios de derivados, y por el otro, la licencia para operar juegos de suerte y azar online.
Se plantea esta opción debido a que el conflicto suscitado en Latinoamérica, más que filosofal, fue regulatorio, situación que remediaría la “ilegalidad” de las plataformas de mercados predictivos, por lo menos en Argentina y Colombia.
Ahora, refiriéndose a Colombia, la cuestión estaría en analizar si la actual licencia para operar apuestas deportivas que actualmente rige, aplique para autorizar las apuestas deportivas a través de los mercados predictivos bajo la modalidad de apuestas cruzadas, o sea necesario solicitar por el conducto regular la evaluación y puesta en marcha del proceso correspondiente para solicitar la inclusión de una nueva vertical, la cual deba cumplir con mínimo los supuestos de juego responsable, pago de derechos de explotación, debida diligencia para prevenir el lavado de activos y actos de financiamiento del terrorismo, la certificación de su plataforma y el cumplimiento de las obligaciones contractuales relacionadas con el reporte de sus actividades. Claro está, en el entendido si se siguen considerando como juegos de suerte y azar.
Sería contradictorio que luego de haber ganado el terreno en Estados Unidos al demostrar que no son un producto de azar sino financiero, difícilmente las principales compañías de mercados predictivos, cederán terreno en aceptar ser de azar en otras jurisdicciones.
Expuesto lo anterior, desde la perspectiva regulatoria y así como Coljuegos lo ha sostenido, en Colombia, los mercados predictivos serán bloqueados hasta tanto no se modifique la regulación y busque una adición regulatoria que permita que coexistan los productos, y se conviertan en un incentivo para mejorar el portafolio de productos nicho de mercado.
Lo cierto está, es que los mercados predictivos están para quedarse y difícilmente desaparecerán de la oferta al consumidor.

























