México atraviesa un demorado debate sobre la regulación del juego, con una ley que no se actualiza desde la década de 1940 y un mercado que hoy supera los 10 mil millones de dólares. La discusión sobre cómo modernizar el marco legal y fiscal está bajo el foco, sobre todo luego de que el gobierno de Claudia Sheinbaum proponga aumentar la recaudación a través de nuevos “impuestos saludables”.
Así, la propuesta dentro del Paquete Económico 2026 apunta a gravar las apuestas digitales con una tasa de hasta el 50 por ciento, ubicando a México entre las jurisdicciones más caras de la región. Mientras la Asociación de Permisionarios (AIEJA) insiste en que la prioridad debe ser proteger a los jugadores y frenar la informalidad, los operadores internacionales advierten que la sobre-regulación puede perjudicar a la industria, que ya compite con un mercado ilegal que concentra alrededor del 60 por ciento de la actividad online, según los expertos.
El tema fue abordado en el panel Mexico: Reaching Market Maturity, or More to Go? durante SBC Summit 2025, moderado por Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente de AIEJA. Allí, Ochoa recordó que el Congreso analiza dos propuestas en paralelo: una nueva ley de juegos que podría votarse en febrero y una reforma fiscal que elevaría los impuestos al 50 por ciento para “las plataformas sin licencia”.
“Tenemos que controlar el juego ilegal y dar señales de que México quiere hacer las cosas bien”, afirmó, aunque reconoció que la propuesta todavía carece de claridad y genera incertidumbre.
Esta perspectiva fue compartida por Aviv Sher, CEO de Codere, quien subrayó que “México no tiene una regulación real, sino concesiones que vienen de 1948”. Según él, el vacío legal termina lastimando a todos: “La regulación se enfoca únicamente en cómo sacarle dinero a la industria, en lugar de crear un marco claro que permita crecer”. Sher también advirtió que una sobre-regulación sería tan nociva como la falta de un marco claro: “Lo vimos en España. Cuando la presión es excesiva, la consecuencia es que el mercado ilegal se fortalece”.
Desde Novibet, su CEO George Athanasopoulos coincidió en que la sobrecarga regulatoria puede ser un “boomerang”. “En el Reino Unido pasó lo mismo: fue un mercado pionero, pero con la sobre-regulación el segmento legal cayó mientras el ilegal se duplicó. Ese no es el camino para proteger a los jugadores ni a las empresas”, señaló. Y aclaró que la compañía prefiere operar solo en mercados regulados, pero que para ello necesitan señales de estabilidad a futuro.
Por su parte, JD Duarte, CEO de Betcris, aseguró: “México ya tiene una de las tasas más altas del mundo. Cuando subes demasiado los costos, los jugadores rápidamente buscan otras opciones. Hoy, el 60 por ciento de las apuestas se hace en sitios ilegales. Si la carga llega al 50 por ciento, es insostenible. Los buenos pagan, los malos no, y si esto sigue así no sé a dónde vamos a llegar”.
Duarte dijo que conseguir una licencia debería ser “un privilegio, que garantice a las autoridades y a los clientes que sos una compañía confiable, y que en ese marco se nos permita operar de manera sostenible”.
En este sentido, Yoni Sidi, CEO de Winpot, pidió que cualquier regulación sea abordada de manera justa. “Nos adaptamos, asumimos los costos legales y cuidamos a los jugadores. Pero me preocupa que el enfoque en México esté demasiado centrado en la recaudación y no en la protección. Lo importante es aplicarla de la manera correcta”, afirmó.
Y continuó: “El mercado ilegal es intocable si no trabajamos como comunidad. Como industria tenemos que crear una alianza y desarrollar una regulación con buenas prácticas. No tendremos muchas oportunidades como esta, hay que actuar ahora”.
Los métodos de pago definen el panorama
En el intercambio también surgió el tema de los métodos de pago y, en particular, el uso de criptomonedas. Winpot reconoció que la demanda ya existe en México y que la compañía decidió implementarlas con total transparencia ante el regulador. “Tenemos que entender que las crypto van a estar ahí y ver cómo regularlo mejor. Es una nueva era con múltiples métodos de pago y los jugadores quieren transferir y retirar rápido”, dijo Sidi. En contraste, Athanasopoulos de Novibet rechazó esta visión y dijo: “Para nosotros es un no rotundo. La mayoría la usa para evitar los controles tradicionales y para el mercado legal. No tiene sentido incorporarla en un esquema de responsabilidad”.
Codere, como compañía pública, señaló que el uso de crypto está fuera de su alcance, aunque reconoció que los proveedores de pagos son un eje crucial en la región. Por otro lado, Duarte de Betcris defendió el sistema bancario directo como la opción más transparente. Y añadió: “Siempre repetimos nuestro lema: estaremos muchos años aquí. Nos gusta pagar rápido los retiros porque es el dinero de los jugadores”.
Más allá de las diferencias, todos coincidieron en que México representa una oportunidad gigantesca, con más de 30 millones de potenciales jugadores y la chance de convertirse en líder de Latinoamérica si logra encauzar el marco legal. “El tamaño del mercado es enorme tanto para los operadores legales como para los ilegales”, señaló Duarte, quien pidió a AIEJA a que ayude a “comunicarse con los reguladores y compartir el conocimiento que tenemos para diseñar algo que funcione en beneficio de todos”.
Sobre SBC Summit
SBC Summit en Lisboa se desarrolla esta semana del 16 al 18 de septiembre en la Feira Internacional de Lisboa & MEO Arena de Portugal.

























