La abogada especialista en el sector del juego y socia fundadora de G&G Studio Legal, Yamile Gutiérrez, ha alertado sobre el impacto negativo y creciente de las limitaciones impuestas por el sistema financiero de Republica Dominicana a las operaciones legales de la industria de las apuestas.
Mediante un comunicado de prensa, la letrada sostuvo que, a pesar de ser una actividad formalmente regulada y fiscalizada por el Ministerio de Hacienda y Economía, los operadores del sector se enfrentan a un escenario de cierre masivo y restricción de cuentas bancarias, dificultando operaciones esenciales y contradiciendo los principios de un Estado de derecho.
Gutiérrez indicó que G&G Studio Legal, que representa al 75 por ciento de los operadores de juegos de suerte y azar del país, ha constatado que muchas empresas con licencias estatales y que cumplen con sus obligaciones tributarias y la Ley 155-17 sobre prevención de lavado de activos, se ven privadas de servicios financieros básicos.
La abogada explicó que estas restricciones, que incluyen limitaciones en transferencias internacionales y un estigma generalizado de “alto riesgo”, no solo afectan la gestión administrativa de los negocios, sino que también fomentan la informalidad, desincentivan la inversión extranjera y exponen a una industria que genera miles de empleos y aporta millones en impuestos anuales a una vulnerabilidad innecesaria.
Repercusiones para el sector del juego
“Negar servicios financieros a quienes operan bajo el marco legal no protege al sistema financiero, por el contrario, lo debilita”, afirmó Gutiérrez.
La abogada señala que la situación actual no solo perjudica al sector de juegos de azar, sino que también repercute en importantes proyectos turísticos y de entretenimiento estrechamente vinculados a su dinamismo.
La firma legal instó al Ministerio de Hacienda y Economía y a la Superintendencia de Bancos a establecer reglas claras, equilibradas y justas que garanticen la inclusión financiera del sector de juegos de azar.
La perspectiva de la letrada es clara: es imperativo unificar esfuerzos para superar estas barreras y permitir que el sector de juegos de azar continúe contribuyendo positivamente a la economía de República Dominicana.


























