Durante el segundo trimestre de 2025, Betsson volvió a demostrar su estrategia global con un sólido rendimiento en América Latina, donde sus ingresos aumentaron un 35,4 por ciento interanual, alcanzando un nuevo máximo histórico.
Argentina y Perú lideraron este repunte, gracias a una combinación de “mayor actividad en apuestas deportivas, depósitos récord y un rendimiento excepcional del producto casino”.
Según el CEO de Betsson AB, Pontus Lindwall, “es gratificante ver cómo seguimos consolidando nuestras posiciones de liderazgo en estos mercados a través de actividades estratégicas y tácticas, así como mediante el desarrollo específico de productos”.
A nivel global, el grupo reportó ingresos por 303,7 millones de euros entre abril y junio, lo que representa un crecimiento del 12 por ciento en comparación con el mismo período de 2024. De forma orgánica, el avance fue aún más significativo, con un 16 por ciento de incremento.
El beneficio operativo (Ebit) creció un 8 por ciento y alcanzó los 69 millones de euros, mientras que la utilidad neta se situó en 49,2 millones de euros, equivalentes a 0,36 euros por acción. Las operaciones de casino aportaron el 70 por ciento de los ingresos totales, con una suba interanual del 11,1 por ciento, mientras que el segmento de apuestas deportivas creció un 14,9 por ciento y mantuvo un margen sólido del 9,5 por ciento.
Betsson en Latinoamérica y el mundo
En Latinoamérica, el enfoque regional permitió a Betsson “captar el impulso del mercado con precisión quirúrgica”. La compañía lanzó una nueva app móvil en Argentina a comienzos de julio, diseñada para adaptarse a las tres provincias donde opera, y que forma parte de un proceso de desarrollo tecnológico continuo que busca mejorar la experiencia del usuario en todos los dispositivos.
Esta inversión forma parte de un trabajo integral que combina soluciones de pago más eficientes, expansión de apuestas en vivo y el despliegue del Betbuilder, una herramienta que sigue ganando terreno entre los fanáticos del deporte.
El segundo trimestre estuvo marcado por un alto nivel de actividad en toda la organización. En línea con su estrategia de marketing global, Betsson lanzó su marca insignia en Georgia y Lituania, con eventos de alto impacto como el partido exhibición en Tiflis entre leyendas locales y ex-estrellas del FC Barcelona, con Ronaldinho incluido, ante 45 mil espectadores. Al mismo tiempo, la compañía celebró una década de presencia en el mercado georgiano.
En cuanto a patrocinio deportivo, la firma continúa posicionándose como un actor protagónico. En junio, selló un acuerdo de tres años como sponsor de camiseta del histórico Club Brugge de Bélgica, que jugará competiciones europeas este otoño. También extendió su alianza con el ATP de Båstad, reforzando su presencia en el tenis.
“Gracias a nuestras asociaciones con clubes como Inter y Boca Juniors, no solo aumentamos la visibilidad de nuestra marca, sino que nos integramos al ritual del deporte, generando valor para los fans, los equipos y Betsson por igual”, explicó Lindwall.
El primer semestre de Betsson
Las cifras financieras reflejan el impacto de esta estrategia. En la primera mitad de 2025, los ingresos del grupo alcanzaron los 597,3 millones de euros, un 15 por ciento más que el mismo período del año anterior. La ganancia operativa totalizó 133 millones de euros, mientras que el Ebitda fue de 161,8 millones, con un margen del 27,1 por ciento. La compañía distribuyó a sus accionistas 104,4 millones de euros en dividendos, incluyendo un dividendo especial de 0,10 euros por acción.
En cuanto a la operación en otras regiones, Europa Occidental marcó un hito con ingresos récord, gracias a un excelente desempeño del casino en Italia. En contraste, los países nórdicos mostraron una caída del 28 por ciento atribuida a una reducción en la inversión en marketing. La región “Resto del Mundo” también destacó con un crecimiento del 93,7 por ciento, impulsado en parte por la integración de Sporting Solutions.
Además, su plataforma propietaria Techsson, base de toda la operación, avanza en adaptaciones para nuevos mercados y en herramientas de inteligencia artificial que optimizan tanto la experiencia del cliente como las herramientas de juego responsable. En este marco, el desarrollo de nuevas aplicaciones nativas y un nuevo framework de frontend permitirán lanzar mejoras con mayor velocidad y eficiencia.
Más allá de las finanzas
La sostenibilidad sigue siendo un eje central en su hoja de ruta. En mayo, Betsson organizó por segundo año consecutivo el “Sustainability Hub”. Allí se abordaron temas como regulación responsable, lucha contra el mercado ilegal, y el impacto positivo de los patrocinios deportivos en las comunidades locales. Además, la compañía mantiene su calificación AAA en sostenibilidad por parte de MSCI y continúa siendo socia del Pacto Global de las Naciones Unidas.
En cuanto al compromiso con el juego responsable, el 89,2 por ciento de los usuarios activos utilizó herramientas de control durante el trimestre, mientras que más del 33 por ciento estableció límites de depósito. Betsson sigue siendo “reconocida por su enfoque proactivo, que incluye entrenamiento específico para su equipo, realizado en esta ocasión por EPIC Global Solutions, con estudios de caso reales y dinámicas interactivas”.
Por último, en el plano estratégico, la compañía optó por finalizar su operación en Nigeria como parte de la evaluación continua de su presencia en África. También decidió cancelar la adquisición de Holland Gaming Technology Ltd en Países Bajos, priorizando otras oportunidades comerciales. La reversión del acuerdo implicará un reembolso de 26,7 millones de euros a Betsson.
Con una estructura financiera robusta, ingresos diversificados y una fuerte presencia en mercados en expansión como Latinoamérica, Betsson se encamina a cerrar el año con un crecimiento rentable y sostenido.
“Entramos al tercer trimestre con buen ritmo y confianza”, concluyó Lindwall, destacando que el promedio diario de ingresos en lo que va del tercer trimestre ya supera en casi un 12 por ciento al registrado en el mismo período del año anterior, aún sin eventos deportivos extraordinarios como la Eurocopa o la Copa América.

























