Cirsa anuncia una emisión de bonos de 1.000 millones para refinanciar su deuda

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En un nuevo paso dentro de su estrategia de fortalecimiento financiero, Cirsa anunció una emisión de bonos por 1.000 millones de euros destinada a refinanciar los vencimientos previstos para 2027. 

El operador español de juegos y apuestas, administrado por el fondo Blackstone, busca aprovechar la “mejora de su calificación crediticia y el entorno de tipos más bajos” para reducir su coste de financiación y consolidar su estructura de deuda a largo plazo. Con esta operación, la empresa espera ahorrar hasta 25 millones de euros anuales en gastos financieros.

Según el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la emisión se estructurará en dos tramos: uno a tipo fijo con vencimiento en 2031 y otro a tipo variable con vencimiento en 2032. Los recursos obtenidos se destinarán a cancelar por completo las dos emisiones actuales que vencen en 2027 —una de 615 millones de euros con un cupón del 4,5 por ciento y otra de 387 millones al 10,375 por ciento—, además de cubrir las primas, intereses y gastos asociados al proceso.

Fuentes de la compañía indicaron que el nuevo paquete “no alterará su nivel de endeudamiento”, uno de los objetivos prioritarios del equipo que lidera Joaquín Agut. Tras su salida a Bolsa, “Cirsa redujo su deuda financiera neta hasta 1.960 millones de euros, con una ratio de 2,68 veces su Ebitda (beneficio bruto operativo), y planea mantener esa tendencia de desapalancamiento mientras continúa con su crecimiento orgánico e inorgánico”, informaron.

De acuerdo con la hoja de ruta presentada por la compañía, Cirsa proyecta una segunda operación de refinanciación en julio de 2026, por un monto de 375 millones de euros, destinada a cancelar otra emisión con vencimiento en 2028 y un cupón del 7,7875 por ciento. Esa futura operación podría suponer otros 15 millones de euros de ahorro anual, consolidando la reducción progresiva de su carga financiera.

El impacto de salida a Bolsa de Cirsa

En paralelo, la empresa mantiene su objetivo de mediano plazo de situar la ratio de deuda neta sobre Ebitda entre 2 y 2,5 veces, sin frenar su plan de adquisiciones selectivas en mercados estratégicos. El esfuerzo por optimizar su perfil financiero ya ha tenido reflejo en la percepción del mercado: en julio, las agencias Moody’s y S&P Global Ratings elevaron su calificación crediticia. La primera subió la nota de Cirsa de B2 a B1, con perspectiva positiva, mientras que la segunda la mejoró de B+ a BB-, con perspectiva estable.

Estos avances acompañan un momento de resultados sólidos. En su último reporte semestral, la compañía destacó la estabilidad de su generación de caja y el impacto positivo de su estrategia de refinanciación. De hecho, analistas del mercado ya anticipaban que Cirsa aprovecharía la ventana actual de tipos más favorables para adelantar sus movimientos y asegurar márgenes más competitivos de cara a los próximos ejercicios.

Al cierre del primer semestre, el Deutsche Bank mantuvo su recomendación de “compra” sobre las acciones de Cirsa y su precio objetivo en 22,70 euros para los próximos doce meses. En su informe, el banco alemán subrayó la fortaleza de los resultados del segundo trimestre y la consistencia de las previsiones financieras de la compañía. “Nuestras proyecciones se mantienen sin cambios, pero ahora están más respaldadas que nunca por los sólidos resultados del primer semestre”, explicó el analista Richard Stuber, en el reporte.

Cirsa reportó ingresos de 588 millones de euros en el segundo trimestre, un 11 por ciento más interanual, y un Ebitda de 187 millones, lo que supone un aumento del 7 por ciento respecto al año anterior. Con un margen operativo del 32,5 por ciento y un ratio de conversión de caja libre del 75 por ciento, la multinacional reafirmó su capacidad de generar rentabilidad en todas sus divisiones, incluida la rama online, históricamente de márgenes más ajustados.