“Lamento que se siga presionando al sector con más controles, pero espero que la salida a bolsa de Cirsa sirva para normalizar al sector. Lo único que pido es que el mundo del recreativo sea tratado por la administración del gobierno como un sector más de la economía, sin prejuicios. Me preocupan los cambios normativos que están por venir”, declaró Albert Sola, presidente de la Asociación Independiente de Empresas Operadoras Máquinas Recreativas de Cataluña (Europer).
La organización celebró ayer su cena anual de verano 2025 en el emblemático Restaurante Catalina de Gavá, al sur de Barcelona. La cena contó con la presencia tanto de empresas asociadas a Europer y sus máximos ejecutivos, como de directivos de las principales empresas del sector del juego privado a nivel nacional, así como de otras asociaciones y de representantes de la administración.
Tras el repaso a la actualidad sectorial llego la parte más emotiva de su intervención, que abrió con un recuerdo para “Joan Devesa, un presidente espectacular de Acordjoc”. A continuación, Sola glosó a Sandalio Martín “a quien debemos recordar sobre todo como persona por encima del gran empresario que fue”.
“Sandalio era capaz de decir una palabra adecuada en el momento oportuno, en definitiva, era una buena persona. Gente como Sandalio han hecho que el sector del recreativo sea grande y siempre debemos tenerlo en el recuerdo”, concluyó el presidente de Europer.
Se concretó: Cirsa sale a Bolsa con una valoración de 3.200 millones de euros
Después de más de cuatro décadas como un actor clave del sector del juego en España y Latinoamérica, Cirsa comenzó a cotizar en la Bolsa de Madrid desde el miércoles 9 de julio, con una valoración inicial de 3.200 millones de euros.
Así, el fondo estadounidense Blackstone, que controla al operador español, sacará al mercado un 25 por ciento del capital a través de una oferta pública de venta (OPV) dirigida exclusivamente a inversores institucionales. Con esta operación, Cirsa busca “reducir su elevada deuda” y “volver al radar de los grandes mercados” tras varios años de movimientos estratégicos fuera del foco bursátil.
El precio fijado para el debut es de 9,41 euros por acción, lo que supone el punto medio del rango estimado inicialmente, que iba de 8,76 a 10,36 euros. Esta cifra se traduce en una capitalización bursátil de 3.200 millones, un objetivo que, según explicó la empresa, fue acordado tras recibir suficiente demanda durante el proceso de colocación.
De este modo, Blackstone —que compró Cirsa en 2018 por alrededor de 2.200 millones— logrará recuperar parte de su inversión, aunque todavía mantendrá el control mayoritario del grupo.
La compañía, con sede en Terrassa, Barcelona, actualmente opera 150 casinos, 82.000 máquinas recreativas y más de 3.000 puntos de apuestas deportivas. También es dueña del casino más importante de Panamá y tiene presencia fuerte en mercados como México, Colombia e Italia. En 2023, Cirsa generó ingresos por 2.062 millones de euros, con un beneficio neto de 221 millones y un Ebitda (beneficio bruto operativo) ajustado de 617 millones.
La decisión de salir a Bolsa llega en un contexto en que “los tipos de interés en Europa siguen siendo elevados y muchos inversores institucionales están optando por la cautela”, explicaron los medios locales. Sin embargo, Cirsa consiguió el respaldo necesario para llevar adelante la operación, lo que en parte “se explica por su perfil internacional y la recuperación que experimentó tras los impactos que dejó la pandemia en el sector del juego presencial”.

























