Leonardo Aboian, tenista argentino de 27 años, recibió una sanción por corrupción por amaño de partidos, relacionado con el mundo de las apuestas. Con esto, crece la preocupación dentro del circuito por una situación que cada vez parece repetirse más.
La situación se dio a conocer de manera oficial por la Agencia Internacional de Tenis (ITIA), organismo creado en el año 2007 con el objetivo de salvaguardar la integridad del deporte en el ámbito internacional. Este caso se trata del noveno tenista argentino relacionado con acusaciones y sanciones de este tipo dentro del deporte profesional.
Ante su situación, Leonardo Aboian sufrió un castigo provisional hasta que se resuelvan los cargos que le fueron presentados bajo el Programa de Anticorrupción del Tenis (TACP). Y en un comunicado, la ITIA explicó su panorama: “Existe la probabilidad de que la persona cubierta haya cometido una falta grave y que, en ausencia de una suspensión provisional, la integridad del tenis se vería comprometida, y el daño resultante de la ausencia de dicha suspensión superaría las dificultades que esta pueda causar a la persona afectada”.
Leonardo Aboian actualmente ocupa el ranking 619° de la ATP y se encuentra suspendido de manera provisional desde el 19 de septiembre de este 2025. En el mientras tanto de su inactividad, el jugador se entrena en la academia de Fabián Blengino. Pero tiene totalmente prohibido entrenarse, jugar o asistir a cualquier tipo de evento autorizado por los miembros de la de la ITIA (ya sea ATP, ITF, WTA, Tennis Australia, Federación Francesa de Tenis, Wimbledon y USTA).
Otros casos de corrupción en el tenis argentino
En los últimos años, el tenis argentino ha visto cómo varios de sus representantes fueron suspendidos por la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) debido a su participación en el amaño de partidos y otras violaciones al Programa Anticorrupción del Tenis. Algunos de los casos más recientes son:
1. Nicolás Kicker
En 2018, Nicolás Kicker fue suspendido por haber arreglado dos partidos de torneos Challenger en 2015 (uno en Padova, Italia, y otro en Barranquilla, Colombia). Además, fue acusado de no cooperar con la investigación. La ITIA lo sancionó con seis años de suspensión, de los cuales tres fueron condicionales. Cumplió la sanción y volvió al circuito en 2021.
2. Patricio Heras
También en 2018, Patricio Heras fue sancionado por amañar un partido en el Challenger de Barranquilla en septiembre de 2015 y por no denunciar un intento de corrupción. La ITIA lo suspendió por cinco años, aunque dos fueron condicionales. El jugador regresó tras cumplir los términos de la sanción.
3. Franco Feitt
En 2021, Franco Feitt recibió la sanción más dura: fue expulsado de por vida del tenis profesional tras admitir múltiples violaciones al reglamento, incluyendo amaño de partidos entre 2014 y 2018, aceptación de dinero a cambio de perder partidos y facilitar apuestas. La ITIA lo prohibió de por vida para toda actividad relacionada con el tenis.
4. Eduardo Agustín Torre
En abril de 2024, la ITIA suspendió por cinco años a Eduardo Agustín Torre, quien fue vinculado a una red internacional de amaño de partidos que operaba en Europa. Las irregularidades ocurrieron entre 2017 y 2018, e incluyeron la manipulación de resultados y no colaborar con las autoridades.
5. Melina Ferrero
La tenista argentina fue sancionada en agosto de 2024 con una suspensión de tres años por su participación en actividades corruptas durante 2017 y 2018. Se le imputaron doce violaciones, entre ellas facilitar apuestas, aceptar dinero por perder partidos y no denunciar intentos de soborno.
6. Sofía Luini
En el mismo fallo que Melina Ferrero, la ITIA suspendió a Sofía Luini por siete años. Luini enfrentó 24 cargos, incluyendo facilitar apuestas, amañar resultados, aceptar incentivos económicos para no dar el máximo y no reportar intentos de corrupción.
7. Federico Coria
Si bien no fue suspendido por amañar partidos, en 2018 Federico Coria fue multado y sancionado con ocho meses (seis en suspenso) por no reportar un intento de soborno en 2015 y no colaborar debidamente con la investigación.
































