“Ningún gobierno responsable invertiría en atraer industrias que puedan generar adicciones. Melilla está realizando una operación de limpieza de imagen del sector del juego, presentándolo como un motor de progreso y tecnología, cuando en realidad se trata de una industria basada en la dependencia y el azar”, declaró a la prensa el co-fundador del partido político Nueva Melilla, Mohamed Bussian.
La agrupación se ha hecho eco del dato que señala que Ceuta y Melilla concentran ya más del 60 por ciento de todas las licencias de juego online en España, con un 44 por ciento en Ceuta y un 17 por ciento en Melilla, debido a las ventajas fiscales que reducen la tributación al 10 por ciento, frente al 20 por ciento en el resto del país.
Además, Bussian ha señalado que estas grandes empresas han provocado “una subida notable del precio del alquiler, al acaparar las mejores viviendas para su personal desplazado”. Nueva Melilla ha acusado al Gobierno de la Ciudad Autónoma de estar convirtiendo a la región en “un auténtico casino virtual bajo la apariencia de estar atrayendo empresas tecnológicas”.
Bussian, que ha dejado claro que las empresas de juego legal “tienen pleno derecho a establecerse donde deseen siempre que cumplan los controles y obligaciones que marca la ley”, ha rechazado que el gobierno de la ciudad “promocione activamente este sector destinando recursos públicos y apoyo institucional a una actividad que, aunque legal, supone un riesgo de salud pública y de exclusión social”.
Ceuta y Melilla acaparan el 61 por ciento de las licencias de juego online de España
Siguiendo el modelo de Gibraltar, considerada una de las capitales mundiales del juego online, Ceuta y Melilla se han lanzado a la carrera por ser campeonas de las apuestas por Internet y ya acaparan el 61 por ciento de las licencias en España.
Según un estudio de la sociedad municipal ceutí Procesa, la facturación de las empresas de juego online asentadas en la ciudad autónoma rondó el año pasado los 7.500 millones de euros, con un crecimiento del 12 por ciento respecto al año anterior.
Su aportación al PIB de Ceuta fue de 155 millones en 2023, el 8,2 por ciento de su riqueza total. El 44 por ciento de las licencias concedidas en toda España y el 80 por ciento de la facturación del sector a nivel nacional se concentran en esta localidad de 83.229 habitantes que se ha convertido en “la capital del juego online”, en palabras de su presidente, Juan Vivas.
El desembarco de las casas de apuestas virtuales empezó en 2018, pero se disparó a partir de 2020, impulsado por el auge de esta modalidad de juego durante el confinamiento y, sobre todo, por las ventajas fiscales que ofrece la ciudad.
Ceuta graba con solo un 10 por ciento los beneficios del sector del juego (frente al 20 por ciento del resto de España); y bonifica en un 50 por ciento la cotización empresarial a la Seguridad Social, un 75 por ciento el impuesto sobre el patrimonio y un 60 por ciento el IRPF.
Solo se paga el 7,5 por ciento de Impuesto de Sociedades los dos primeros años y el 12,5 por ciento los siguientes: y, en lugar del 21 por ciento de IVA que se aplica en la Península, los servicios cuyos destinatarios sean operadores de juego online (asesoramiento jurídico o tratamiento de datos) tributan un 0,5 por ciento de IPSI (impuesto sobre la producción, los servicios y la importación).
La condición para disfrutar de estas ventajas fiscales es que al menos un 50 por ciento de la plantilla y de los costes laborales de estas empresas se desembolsen en Ceuta. Según datos oficiales, los empleos directos generados en la ciudad por las empresas del sector ascendían a 1.038 a finales de 2024, en torno al 10 por ciento del mercado laboral local.
Aunque a cierta distancia, Melilla, la otra ciudad española del Norte de África, ha emprendido el mismo camino: el 17 por ciento de las licencias de juego online en España corresponden a esa ciudad autónoma, solo por detrás de Ceuta y Madrid.
Entre directos e indirectos se han generado 1.049 puestos de trabajo en la localidad (85.811 habitantes), según el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda. Tanto Ceuta como Melilla imparten cursos de capacitación laboral para trabajar en este sector y combatir un desempleo juvenil que supera el 60 por ciento.


























