El ex-presidente de Brasil, Michel Temer, declaró que no aprueba la decisión tomada durante su gobierno que allanó el camino para la legalización de las apuestas de cuotas fijas en el país. La declaración se produjo en una entrevista en el programa brasilero Frente a Frente.
El ex-mandatario sancionó, en diciembre de 2018, la ley que autorizó la operación de las apuestas online en el país. Sin embargo, la regulación del sector se completó en los años siguientes, ya durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, con la creación de normas para la operación, la publicidad, la supervisión, la prevención del lavado de dinero y el juego responsable.
Al ser cuestionado durante el programa si lamentaba la decisión, Temer evitó usar el término, pero reconoció que la medida tuvo efectos negativos.
“No digo que me arrepienta, porque sé que la regulación llegaría después, pero no puedo aplaudir esa medida”, declaró el ex-presidente durante la entrevista. Según Temer, la regulación posterior fue un paso planificado, pero esto no elimina las dificultades generadas por la expansión de las apuestas en el país.
La entrevista con Temer se emitió en un momento en que las apuestas online están bajo escrutinio público en el país, debido a la proximidad de las elecciones de fin de año, su vínculo con el endeudamiento y el Mundial de 2026, el primero desde la regulación del sector y con una publicidad tan intensa.
Temer cita la presión para legalizar los casinos y defiende la supervisión
Al explicar el contexto de la decisión, el ex-presidente afirmó que, al final de su mandato, existía una fuerte presión para la legalización de los casinos en Brasil. Según el político, la autorización de las apuestas se consideró en ese momento una solución intermedia ante la resistencia a la apertura de casinos.
“Un mal menor. Eso fue lo que me llevó a firmar en aquel momento”, declaró Temer.
Para el expresidente, el auge de las apuestas es preocupante. Reconoció que el juego ilegal ya existía antes de la legalización, con ruleta, bingo y otras modalidades clandestinas dispersas por todo el país, pero afirmó que el acceso digital ha generalizado la actividad.

“No es útil para el país”, declaró categóricamente.
Al preguntársele qué haría hoy, Temer abogó por una “regulación estricta” y una “supervisión muy especial”. Si bien la regulación brasileña de las apuestas online es objeto de críticas por parte de los políticos y de la opinión pública, otros países la consideran ejemplar.
El ex-presidente también mencionó la posibilidad de restringir el acceso a las apuestas a ciertos grupos, citando como ejemplo a los beneficiarios del programa Bolsa Família. En su opinión, el gobierno tendría la legitimidad para guiar el uso de los recursos transferidos a través de programas sociales.


























