Tras 120 días de tramitación, la Medida Provisional (MP) n.º 1.303/2025, presentada por Carlos Zarattini fue vetada ayer por la noche. El documento proponía la creación de un régimen fiscal retroactivo para las casas de apuestas, además de mantener la tasa del impuesto sobre la renta bruta para los operadores en el 12 por ciento, en lugar del 18 por ciento sugerido en la primera versión del texto.
El gobierno tuvo poco más de 24 horas desde la aprobación de la MP en la Comisión Conjunta del Congreso Nacional para aprobar el proyecto de ley en la Cámara de Diputados y el Senado Federal, antes de que llegara al presidente de Brasil, Lula Da Silva.
Sin embargo, al llegar a la Cámara de Diputados, la MP fue vetada en su totalidad, con 251 votos en contra y 193 a favor. La solicitud para bloquear el avance de la medida provino del diputado federal Kim Kataguiri.
Tras bambalinas de la decisión contra el juego online
El proceso se topó con obstáculos políticos tanto de la oposición como de los aliados del gobierno. Poco después de la votación de la Comisión Conjunta, el 7 de marzo, Zarattini supuestamente instó a las alianzas oficialistas a cumplir con el acuerdo alcanzado para su aprobación.
Ante la negativa de los aliados, el relator criticó las acciones del gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, alegando que el político actuaba abiertamente en contra del diputado.
“Tarcísio, en lugar de gobernar São Paulo, sigue llamando a los diputados para presionarlos e impedir la aprobación. Es evidente que tiene una campaña electoral en marcha”, declaró, según informó el medio brasileño Folha.
Ante este escenario, Lula habría destituido a tres ministros para asegurar la aprobación del diputado, según el medio CNN de Brasil: el ministro de Deportes, André Fufuca; el ministro de Turismo, Celso Sabino; y el ministro de Puertos, Silvio Costa Filho, quienes se espera que regresen a sus cargos tras la votación.
La pugna política continúa
En octubre de 2026, los brasileños acudirán a las urnas para elegir representantes (federales y estatales), senadores, gobernadores y la presidencia.
Según análisis de expertos del sector, la maniobra de la oposición para bloquear el avance de la medida estaría motivada por intereses electorales, ya que el fracaso del diputado tendría un impacto directo en el balance fiscal del gobierno de Lula, además del impacto moral en los potenciales votantes.
El texto original preveía un aumento de 20.900 millones de reales en la recaudación fiscal para 2026. Ahora, con la derogación de la medida, el gobierno se verá obligado a reevaluar su plan financiero, ya que los 35.000 millones asignados al Proyecto de Ley de Presupuesto Anual (PLOA) de 2026 se considerarían ilegales.
El gobierno podría crear decretos para aumentar los impuestos
En declaraciones a la prensa, Zarattini declaró que, si la propuesta perdiera vigencia, el Ministerio de Hacienda (MF) podría adoptar decretos y ordenanzas para aumentar los impuestos y mantener la previsión de ingresos para 2026.
Entre las alternativas que se podrían adoptar, según Randolfe Rodrigues, líder del gobierno en el Congreso Nacional, se encontraría una contingencia de entre 7.000 y 10.000 millones de reales en enmiendas parlamentarias.
“Hay varias cosas que se pueden hacer por decreto. Hay definiciones de tasas impositivas que no requieren ley, como el IPI, el IOF y otras. El Tribunal Supremo reconoció que el gobierno tiene autonomía para aumentar o disminuir la tasa del IoF y no necesita consultar al Congreso”, advirtió.
En la misma línea, el líder del Partido de los Trabajadores en el Senado, Lindbergh Farias, reiteró que, si se revoca la medida, el Ejecutivo actuaría unilateralmente para reponer los ingresos: “El gobierno tiene herramientas. Si estos lobistas creen que pueden salirse con la suya, por el contrario, creo que la situación podría empeorar para ellos”, dijo, refiriéndose al sector agroindustrial y otros sectores que se oponen a la medida.


























