Germán Ávila, ministro de Hacienda de Colombia, anunció ayer (martes 30) en una rueda de prensa que el gobierno implementará nuevos impuestos y ajustes tributarios como respuesta a la emergencia económica derivada del fracaso de la ley de financiamiento en el Congreso de la República.
El titular de la cartera económica expresó que el paquete fiscal incluye cambios que afectarán de manera significativa a patrimonios de personas naturales y sectores económicos estratégicos, y resaltó que su intención es compensar de forma urgente el déficit fiscal generado por la caída de la principal herramienta de recaudación.
El funcionario reveló que la medida incluirá cargas adicionales para el sector financiero y para las empresas vinculadas a los hidrocarburos, así como un alza en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y mayores impuestos al consumo sobre categorías como los juegos de azar y los licores.
Sobre el sector de las apuestas, el ministro de Hacienda señaló: “Creemos que en materia de IVA hay una posibilidad de mantener los criterios que se tuvieron con la emergencia económica en materia de impuesto del 19 por ciento para los juegos de suerte y azar. Aquí hemos tenido el cuidado de colocar esta tarifa, descontando o manejando una base gravable en la cual se tenga en cuenta el descuento de los premios que se otorgan”.
Los nuevos decretos de la declaratoria de emergencia económica fueron publicados el día de ayer y empezarán a regir a partir de mañana (1 de enero de 2026).
El Senado rechazó el aumento del impuesto a los sitios de juego
A principios de diciembre, la Comisión Económica del Senado había rechazado un proyecto de reforma fiscal. Y dentro de esta reforma tributaria, que buscaba financiar el presupuesto de gastos de 2026, uno de los puntos presentados incluía el aumento de los impuestos a las casas de apuestas online.
El proyecto fue rechazado con nueve votos en contra y tan solo cuatro a favor. Y la iniciativa pretendía recaudar 4.255 millones de dólares.
Además, la comisión había rechazado el proyecto de reforma fiscal que planteaba una serie de cambios orientados a financiar el presupuesto de gastos de 2026. Esto ocurrió pese a que el gobierno había accedido previamente a reducir el monto originalmente propuesto que era de 6.866 millones de dólares.
Ante este escenario, el gobierno hubiese tenido que ajustar el presupuesto de gastos para 2026, que actualmente asciende a 142.792 millones de dólares. O, por otro lado, hubiese tenido que buscar una alternativa de financiación por un valor similar al recaudo esperado en la propuesta rechazada (4.255 millones de dólares).
Uno de los puntos de la reforma tributaria rechazada estaba enfocado en incrementar los impuestos a las casas de apuestas online, que en caso de ser aprobado habrían pasado a tener una tarifa del 19 por ciento en IVA.
Tras conocerse el resultado de la votación en el Congreso, Ávila había declarado en una entrevista para el medio La W: “Vamos a analizar todas las medidas que sean necesarias, no vamos a descontar ninguna de las alternativas para asegurar el cumplimiento de las metas y los compromisos sociales”.


























