La sociedad que opera los casinos de Calama, Chillán, Talcahuano y Osorno, Inversiones Marina del Sol, presentó una consulta ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) de Chile para que el organismo determine si el diseño de las bases técnicas elaboradas por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) para los procesos de licitación de los casinos de Iquique, Coquimbo, Viña del Mar y Pucón se ajustan a lo establecido en el DL 211, norma que fija las reglas para la libre competencia.
En el caso específico de Viña del Mar, la empresa solicitó además la suspensión del proceso hasta que se resuelva la consulta.
El principal punto de controversia surge en las condiciones de transición entre el operador saliente y el futuro adjudicatario. Las bases establecen que el plan de operaciones del casino “no podrá exceder de 3 meses contado desde que el inmueble se ponga a disposición del adjudicatario”.
Sin embargo, Inversiones Marina del Sol advierte que, si bien el artículo 28 de la Ley de Casinos permite un plazo máximo de dos años para que el adjudicatario materialice su proyecto —dentro del cual los tres meses son formalmente admisibles—, la fijación administrativa de un plazo tan acotado para un casino que debe operar en infraestructura de terceros “constituye un ejercicio de discrecionalidad que, en la práctica, excluye de facto a todo operador que no sea el incumbente o que no haya adquirido previamente sus activos, limitando injustificadamente la competencia”.
La licitación del Casino de Viña del Mar sigue sin definiciones
La licitación del Casino Municipal de Viña del Mar continúa sin definiciones claras mientras la Superintendencia de Casinos de Juego aún no publica las bases del proceso.
Los gremios denunciaron “falta de certezas” y la alcaldesa Macarena Ripamonti advirtió que podría pedir que todo se reinicie si las condiciones no se ajustan a lo esperado, especialmente en relación con la rebaja del piso mínimo de oferta económica, fijado inicialmente en 394 mil UF.
Diego Valerio, presidente del Sindicato N°1 del casino, explicó que la concesión actual —que vence en septiembre de 2028— llegó con una promesa de 1.241 empleos directos que nunca se cumplió, y que actualmente son alrededor de 650 trabajadores.
Por su parte, Claudia Morales, del Sindicato N°4, agregó que “las respuestas que ha dado la empresa han sido muy ambiguas, esto está todo en el limbo”.
La polémica se suma a un informe de la Contraloría que detectó que el Casino del Mar S.A. realizó en agosto de 2024 un pago inferior al requerido (más de 12 millones de pesos menos) sin recibir sanción.






























