LaLiga comunicó su decisión de cancelar el partido entre el Barcelona FC y el Villarreal, que se iba a celebrar en Miami el próximo diciembre, debido a la incertidumbre generada en España durante las últimas semanas.
“Lamentamos profundamente que este proyecto, que representaba una oportunidad histórica e inigualable para la internacionalización del fútbol español, no pueda seguir adelante”, expresaron desde la organización a través de un comunicado de prensa.
La celebración de un partido oficial fuera de las fronteras del país europeo habría supuesto un paso decisivo en la expansión global de la competición, reforzando la presencia internacional de los clubes, el posicionamiento de los jugadores y la marca del fútbol español en un mercado estratégico como es Estados Unidos.
“El proyecto cumplía plenamente con la reglamentación federativa y no afectaba a la integridad de la competición, tal y como han ratificado las instituciones competentes que velan por su cumplimiento, las cuales se oponían por otras circunstancias”, agregaron desde LALIGA.
En un contexto de creciente competitividad global, donde ligas como la Premier League o competiciones como la UEFA Champions League continúan aumentando su alcance y capacidad de generar recursos, iniciativas como esta son esenciales para garantizar la sostenibilidad y el crecimiento del fútbol español. “Renunciar a este tipo de oportunidades dificulta la generación de nuevos ingresos, limita la capacidad de los clubes para invertir y competir, y reduce la proyección internacional de todo el ecosistema futbolístico nacional”, expresaron.
Joan Laporta, presidente del Barcelona, explicó que “expandir la marca a escala mundial” es un objetivo irrenunciable
Al día siguiente de confirmarse que la UEFA había aprobado que el partido de La Liga entre FC Barcelona y el Villarreal se juegue en Miami, Joan Laporta, presidente del club catalán, valoró positivamente la decisión.
“LaLiga tenía mucho interés en este partido que se realizará el próximo 20 de diciembre en el estado de Florida. Nosotros iremos a jugar donde nos diga la asociación, que es quien gobierna la competición”, ha afirmado.
Además, el dirigente ha añadido que Estados Unidos es un mercado que tienen trabajado y en un proceso de consolidación. “Nuestra oficina se ha trasladado de Nueva York a Miami y este partido nos permitirá estar más cerca de nuestros seguidores y sponsors”, refiriéndose a los miles de fanáticos que viven en el estado y que tendrán la oportunidad de ver nuevamente al Barcelona en directo.
Laporta ha reconocido que entiende las quejas de los futbolistas por el calendario y los desplazamientos, pero ha subrayado que “expandir la marca a escala mundial” es un objetivo irrenunciable.

























