Mike Dreitzer, chairman de Nevada Gaming Control Board, presentó el keynote The Future of Gaming Regulation en el marco de la conferencia IAGR 2026, que se realiza en Lima. Durante su intervención, centró buena parte de su exposición en los mercados de predicción, a los que describió como una amenaza para la industria regulada del juego, especialmente cuando ofrecen contratos vinculados a eventos deportivos en jurisdicciones donde las apuestas deportivas no están autorizadas.
El regulador estadounidense rechazó los argumentos de quienes presentan estos mercados como una innovación tecnológica que los reguladores tradicionales no comprenden o temen. En cambio, sostuvo que algunas de estas plataformas permiten eludir las restricciones existentes para las apuestas deportivas y cuestionó sus mecanismos de protección al consumidor, en particular para los usuarios de entre 18 y 20 años.
“El delito y el engaño no son innovación”, afirmó Dreitzer, al defender la necesidad de establecer límites claros y exigir responsabilidades a las empresas que operan en este segmento.
Los mercados de predicción amenazan a la industria regulada
Dreitzer señaló que Nevada considera los mercados de predicción una amenaza existencial para la industria del juego. Según explicó, productos que inicialmente se presentan como apuestas entre pares pueden evolucionar hacia ofertas similares a las de un casino.
En ese sentido, advirtió que la expansión de estos productos plantea un problema para las autoridades cuando las actividades se desarrollan fuera de su ámbito de supervisión. Para el chairman, la cuestión no se limita a la aparición de una nueva tecnología, sino a la posibilidad de ofrecer apuestas sin someterse a los mismos requisitos que deben cumplir los operadores regulados.
El funcionario también cuestionó la idea de que los reguladores se oponen a los mercados de predicción por temor a la innovación. “Muchos de nosotros, yo incluido, hemos adoptado la tecnología y buscamos constantemente formas responsables de incorporarla a nuestro estado”, afirmó.
Sin embargo, distinguió entre la innovación tecnológica y las prácticas que, a su juicio, buscan sortear las restricciones legales.
Para ilustrar su argumento, Dreitzer sostuvo que parte del atractivo de estos mercados reside en su disponibilidad en lugares donde las apuestas deportivas no son legales. Según su interpretación, los usuarios que desean apostar en deportes, pero no pueden hacerlo por los canales autorizados de su jurisdicción, recurren a estas plataformas.
“Eso es, en definitiva, lo que esto es: apuestas”, afirmó. En esa línea, consideró que estructurar un contrato sobre un evento deportivo y ofrecerlo en estados como California o Texas no constituye, por sí mismo, una innovación que justifique eludir las restricciones aplicables. Dreitzer sostuvo que estas prácticas vulneran las constituciones y los códigos penales de esos estados.
La participación de los jóvenes, entre las principales preocupaciones
Uno de los puntos centrales del discurso fue el volumen de contratos deportivos que, según Dreitzer, Kalshi habría tomado de usuarios de entre 18 y 20 años durante 2026.
El chairman afirmó que, desde comienzos de año, la plataforma había registrado más de 8.000 millones de dólares en contratos vinculados a eventos deportivos procedentes de ese grupo etario.
Además, anticipó que la cifra podría superar los 10.000 millones al cierre del año, teniendo en cuenta el desarrollo de las temporadas de fútbol americano profesional y universitario, el baloncesto universitario y el inicio de la temporada de la NBA.
“Eso no puede continuar. Es inaceptable, está mal y debe terminar”, declaró.
Dreitzer vinculó esta preocupación con las consecuencias económicas que las apuestas pueden tener para los jóvenes. Según indicó, existen casos documentados de personas de 18, 19 y 20 años que utilizan dinero destinado al pago de sus estudios, el alquiler o la vivienda y terminan perdiéndolo.
A su juicio, el impacto acumulado de estas situaciones constituye un problema de política pública que no puede abordarse únicamente como una cuestión de innovación o competencia comercial.
El regulador también cuestionó la manera en que algunas empresas comunican sus compromisos con la protección de los usuarios. Criticó lo que denominó “la regulación mediante publicaciones en redes sociales», en referencia a compañías que aseguran públicamente en Twitter preocuparse por los jóvenes, pero cuyos mecanismos de protección considera insuficientes.
Cuestionamientos a los controles contra el lavado de activos
Otro de los aspectos señalados por Dreitzer fue la prevención del lavado de activos. El chairman puso en duda que los mercados de predicción cuenten con mecanismos suficientes para identificar a sus clientes y controlar sus operaciones.
“KYC. Si se facilita el acceso desde Nevada hasta Nebraska y más allá, ¿cuánto conoce realmente a sus clientes?”, planteó.
Con estas preguntas, reclamó mayor transparencia sobre los procedimientos que utilizan las plataformas para verificar la identidad de sus usuarios y supervisar sus actividades. También sostuvo que estos controles deben permitir comprobar que las empresas cumplen con sus obligaciones y que sus operaciones pueden ser examinadas de manera efectiva.
Dreitzer cuestionó, además, la aplicación de las exigencias contra el lavado de activos a estas compañías y mencionó la Ley de Secreto Bancario de Estados Unidos (Bank Secrecy Act). Sus declaraciones apuntaron a la necesidad de esclarecer qué obligaciones alcanzan a las plataformas y qué mecanismos de supervisión se aplican a sus operaciones.
El funcionario contrastó estos cuestionamientos con el modelo de regulación del juego que, según explicó, busca garantizar la protección de los consumidores y la integridad de las apuestas.
La defensa de una regulación basada en la transparencia
El chairman reconoció que regular el juego es una tarea compleja, que requiere atención constante y el trabajo de profesionales especializados. No obstante, advirtió que esa complejidad no debe impedir que las autoridades actúen frente a prácticas que puedan perjudicar a los consumidores.
Dreitzer también afirmó que Nevada ha adoptado medidas contra los mercados de predicción deportiva y electoral y destacó que otras jurisdicciones han realizado esfuerzos similares. Aseguró que su estado continuará actuando frente a estas plataformas.
El regulador insistió en que el debate debe centrarse en la naturaleza de las actividades que ofrecen estos mercados y en las consecuencias de su funcionamiento, en lugar de aceptar sin cuestionamientos su presentación como una nueva categoría de innovación tecnológica.
“Estas actividades se presentan como algo completamente diferente de lo que realmente son”, concluyó.




























