La imagen tradicional del fanático deportivo con un control remoto en una mano y el celular en la otra está empezando a quedar obsoleta, ya que una tecnología está desafiando ese esquema con una propuesta tan ambiciosa como inevitable: convertir la pantalla de TV en un espacio donde mirar, apostar y comprar ocurran sin interrupciones. Y al frente de esa revolución está TAPPP.
La compañía ya dio un paso firme en Colombia de la mano de DirecTV y mira con atención hacia Brasil, sabiendo que Latinoamérica ofrece un terreno fértil para su modelo de interactividad integrada. “Es un cambio de paradigma”, resumió Sandy Agarwal, fundador y CEO de TAPPP, en diálogo con SBC Noticias.
Cabe destacar que la marca eligió el escenario de SBC Summit Americas 2025 para lanzar su aplicación, de la mano de Betplay Colombia, donde logramos conocer a fondo la propuesta en esta charla con el CEO. Se trata de una interfaz integrada al costado de la pantalla que permite al usuario ver cuotas en tiempo real, apostar, consultar su historial y recibir recomendaciones personalizadas, todo sin dejar de mirar el partido.
Como explicó el experto, cada sistema operativo —Roku, LG, Samsung, Android TV— requiere desarrollos propios. Las conexiones entre casas de apuestas, proveedores tecnológicos y las apps de las televisiones no solo deben ser seguras y en tiempo real, sino cumplir con requisitos estrictos en términos de cumplimiento, latencia y diseño UX. “La complejidad técnica detrás de esta integración es enorme, pero también lo es su impacto potencial. No solo cambia cómo se apuesta, cambia cómo se consume deporte en vivo”, afirmó Agarwal.
Una de las claves del sistema es la sincronización entre lo que ocurre en el partido y lo que se ofrece en el panel de apuestas. El algoritmo de TAPPP no solo actualiza las cuotas en tiempo real, sino que interpreta el contexto: si hay un córner, si se acerca un penal, si un jugador fue amonestado. Esa lectura permite destacar apuestas relevantes, minimizar distracciones y aumentar la tasa de interacción. “No se trata de llenar de opciones al usuario, sino de ofrecerle justo la opción que tiene sentido en ese momento”, señaló.
Además, cada botón del panel lateral está programado para que el tiempo entre el click y la confirmación sea mínimo, incluso con verificación KYC (Know Your Customer) ya integrada. Una vez que se autentica la cuenta del operador, como el caso de BetPlay en Colombia, el usuario puede apostar en pocos segundos. El flujo está diseñado para ser tan rápido como mirar el partido, sin requerir aprendizaje ni navegación extra.
También se contempla la evolución de la experiencia post-apuesta: al terminar el partido, la plataforma puede mostrar un resumen de actividad, ganancias, sugerencias para próximos eventos o incluso activar mecánicas de fidelización como recompensas, bonos o merchandising contextual.
En la charla, el CEO aseguró que no hubo un solo “eureka”, sino una sucesión de momentos reveladores. Desde el desarrollo de algoritmos que contextualizan cuotas según lo que sucede en pantalla, hasta el instante en que un usuario apostó sin quitar los ojos del partido, sin cambiar de dispositivo. “Ahí supimos que esto no era solo viable, era el futuro”, recordó.
TAPPP, del control remoto a la interacción directa
Para los operadores de apuestas, esta tecnología abre una ventana de oro: más tiempo en pantalla, más personalización y más oportunidades de conversión. Para los usuarios, representa una experiencia sin fricción, intuitiva y adaptada a su nivel.
Pero el avance no se queda ahí. TAPPP imagina un futuro cercano donde la interacción será aún más fluida: comandos de voz, transmisiones múltiples, comparadores de cuotas en tiempo real, wallets unificados y dashboards adaptados a cada perfil de usuario. Todo bajo una consigna clara: menos clicks, más conexión.
De esta forma, una de las decisiones más difíciles fue equilibrar profundidad y simplicidad. “Redujimos la cantidad de tipos de apuesta, mostramos posibles ganancias en lugar de cuotas numéricas, y sugerimos montos predeterminados para evitar la parálisis por exceso de opciones”, explicó Agarwal, con el objetivo de que la experiencia no solo sea funcional, sino también disfrutable.
El “squeeze back” —una compresión sutil del contenido— habilita el panel lateral sin interferir con la emisión del partido. Todo lo que aparece se activa bajo demanda. “Nada se impone. El usuario siempre tiene el control”, dijo el fundador. Así, broadcasters y casas de apuestas encuentran una sinergia que respeta el contenido y multiplica las oportunidades comerciales.
Ahora, la visión de TAPPP va mucho más allá del presente. Desde su centro de operaciones, el equipo proyecta un futuro donde la experiencia del usuario será completamente fluida, contextual y personalizada. Con esto en mente, el control remoto del televisor podrá actuar como asistente de voz: “apuesta al próximo gol”, y la orden se ejecutará al instante. O una pantalla dividida entre tres partidos en simultáneo, con apuestas activas y actualizaciones en tiempo real, sin necesidad de cambiar de canal ni de aplicación. Incluso se baraja la posibilidad de comparar cuotas entre múltiples operadores justo antes de confirmar una jugada, con paneles diseñados tanto para usuarios casuales como para expertos, y pagos seguros mediante huella digital o reconocimiento facial. Todo esto en un solo ecosistema integrado entre TV y dispositivos móviles.
Con esa mirada futurista como brújula, TAPPP toma decisiones de diseño que no solo son innovadoras, sino también profundamente humanas. “Menos es más” parece ser uno de los mantras que guían su desarrollo: ante el riesgo de abrumar al usuario con una infinidad de tipos de apuestas y montos, la plataforma opta por simplificar. Con curaduría basada en comportamientos previos, montos preseleccionados, cuotas expresadas en posibles ganancias en lugar de fríos decimales: todo busca reducir la fricción al mínimo. “Queríamos que fuera fácil, rápido y divertido”, detalló Agarwal, resaltando que cada click de menos puede ser un paso más hacia una experiencia inmersiva.
Este enfoque también se traslada al corazón de su modelo de negocio, que propone una alianza armónica —y no invasiva— entre broadcasters y casas de apuestas, a través de una interfaz de “squeeze back”, que reduce el tamaño del contenido sin distorsionar ni opacar la transmisión. Todo lo que aparece en pantalla está controlado por el usuario: no hay banners molestos, ni interrupciones automáticas, ni sobrecarga visual. El panel de apuestas puede activarse o desactivarse con un solo click, mientras que la curaduría del contenido publicitario y de apuestas se ajusta a lo que ocurre en pantalla, al perfil del espectador y a sus hábitos anteriores.
Latinoamérica, en la mira de TAPPP
Según Agarwal, Colombia, México, Brasil y Perú son los mercados más maduros para integrar esta solución, gracias a su marco regulatorio, competencia en el sector y una cultura deportiva afín al juego. En paralelo, el comercio interactivo también se asoma como una vía poderosa, a medida que crecen la infraestructura de pagos digitales y el consumo de contenidos vía smart TVs.
Agarwal sostuvo así que el modelo de segunda pantalla está viviendo sus últimos días. “La televisión ya no tiene que ser un dispositivo pasivo. Puede ser el centro de toda la experiencia”, comentó. Y aunque todavía es temprano para medir comportamientos a gran escala, la apuesta de TAPPP ya ha transformado el juego, no solo cómo se ve, sino cómo se vive.
En este sentido, el potencial comercial de esta tecnología no se limita al mundo del juego. TAPPP abre la puerta a nuevas formas de publicidad que combinan entretenimiento, información y transacción en un solo lugar. Sandy Agarwal imagina un escenario donde marcas de consumo masivo —desde delivery de comida hasta indumentaria deportiva— pueden integrarse de forma natural en la experiencia de ver un partido. En lugar de un simple spot, una camiseta edición limitada podría comprarse en tiempo real mientras se celebra un gol; un snack podría pedirse durante el entretiempo sin abandonar la pantalla. Todo en una lógica de conversión instantánea, personalizada y contextual. En palabras del fundador: “El futuro del comercio interactivo está en la pantalla donde ya están los ojos. Solo hay que hacerlo relevante”.
Ese futuro —ya visible en Colombia y con planes concretos para Brasil y otros mercados de la región— parece estar cada vez más cerca.


























