El Ministerio de Deportes (MEsp) de Brasil participó en la 11.ª Conferencia de los Estados Partes de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, celebrada en Doha, Catar. El evento destacó las acciones del gobierno brasileño para combatir la manipulación de resultados deportivos.
El ministerio estuvo representado por el coordinador general de Desarrollo Económico del Deporte, Danilo Mendonça. El evento “A jugar: Unidos contra la corrupción en el deporte” fue organizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Comité Olímpico Internacional (COI).
Durante la conferencia, el representante brasileño formó parte del panel “Manual contra la manipulación en el deporte”, que reunió a expertos y autoridades internacionales para debatir instrumentos de prevención, investigación y rendición de cuentas relacionados con la manipulación de competiciones deportivas. La sesión presentó experiencias nacionales y organizacionales y reforzó la importancia de contar con marcos legales eficaces.
Según el funcionario, la celebración de una sesión específica sobre amaño de partidos en una conferencia de la ONU demuestra que la integridad deportiva ha adquirido un lugar central en la agenda internacional. “La invitación al gobierno brasileño para compartir su experiencia reconoce la labor del Ministerio de Deportes en la protección del deporte nacional”, afirmó.
El coordinador destacó que las apuestas deportivas se legalizaron en Brasil en 2018, sin que el sector estuviera regulado en ese momento. En 2024, el gobierno brasileño inició el proceso de regulación de la actividad, con énfasis en la integridad, la prevención de actividades ilegales y la coordinación entre los organismos públicos involucrados.
Acción coordinada e interministerial para combatir el amaño de partidos
Según Mendonça, Brasil adoptó una estrategia de acción coordinada desde el inicio de la construcción del marco regulatorio. Un grupo de trabajo interministerial reunió al Ministerio de Deportes, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Justicia y las fuerzas de seguridad, lo que permitió el intercambio de información y la planificación conjunta de acciones.
El objetivo principal es la formulación de una Política Nacional para Combatir la Manipulación de Resultados Deportivos. En este proceso, la cooperación internacional ha sido fundamental, especialmente la alianza con la UNODC, que contribuye a fortalecer la capacidad de respuesta del Estado brasileño.
El Ministerio de Deportes también firmó acuerdos de cooperación con entidades especializadas en integridad en el sector de las apuestas deportivas y estructuró un proceso para la recepción e investigación de denuncias. La política adoptada combina acciones de rendición de cuentas y prevención, centrándose en la difusión de información y orientación para la comunidad deportiva.
Entre los desafíos identificados se encuentran la ampliación del diálogo con actores no estatales, el fortalecimiento de la capacitación de atletas y profesionales del deporte en el tema y el desarrollo de tecnología propia para el monitoreo de actividades sospechosas. La lucha contra el mercado de apuestas ilegales también se citó como una prioridad, ya que requiere respuestas coordinadas y continuas.

























