El presidente de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), Plínio Lemos Jorge, criticó las nuevas restricciones que el Gobierno Federal planea imponer a los operadores de apuestas autorizados en Brasil. Según Jorge, estos cambios favorecerán al mercado ilegal.
La declaración se realizó durante el seminario Retos del Mercado de Apuestas tras la Regulación, promovido por la ANJL y Editora Globo este viernes 14 en São Paulo.
Jorge participó en el panel “Segundo año tras la regulación: avances y retos del sector de apuestas de cuotas fijas”, junto a Luis Otávio Veríssimo Teixeira (presidente de la STJD) y Giovanni Rocco Neto (Secretario Nacional de Apuestas Deportivas y Desarrollo Económico del Deporte).
Entre las medidas previstas en el proyecto de ordenanza se encuentran la prohibición del juego automático y de las funciones que fomentan las apuestas rápidas, además de la creación de un intervalo mínimo entre rondas. La propuesta también incluye restricciones sobre los elementos de interfaz y comunicación utilizados por los operadores. Folha de S. Paulo había informado que la ordenanza se publicaría esta semana, lo cual no se concretó.
Según el presidente de la ANJL, algunos de los requisitos exigirían cambios que los operadores no podrían implementar de inmediato.
“Esta ordenanza no es válida. La SPA nos informó de su publicación, lo que inmediatamente generó una gran preocupación. Se trata de medidas que los operadores no podrían implementar, y que llegarían en un momento inoportuno, justo cuando seguimos luchando contra el mercado ilegal. Le darían una gran ventaja al mercado ilegal”, afirmó.
Jorge también argumentó que la eventual reducción del catálogo disponible en las plataformas reguladas podría aumentar la diferencia entre los operadores autorizados y los sitios clandestinos.
“Si estas medidas se implementaran, en seis meses, o incluso menos, los operadores tendrían menos de 300 juegos para que los apostadores brasileños disfruten, mientras que el mercado ilegal contaría con entre cinco mil y ocho mil juegos disponibles en su catálogo. Estas medidas no son saludables en este momento”, añadió.
La ANJL propuso implementar las medidas en dos etapas
Esta preocupación ya había llevado a la ANJL a presentar una propuesta al Ministerio de Hacienda para la implementación gradual de las nuevas normas, en una reunión en la que también participó el Instituto Brasileño del Juego Responsable (IBJR).
La propuesta no contempla la suspensión de los cambios. La idea es implementar de inmediato medidas para proteger a los apostadores, garantizar la transparencia, mejorar la publicidad y crear una interfaz que no requiera cambios en la mecánica del juego ni nuevos procesos de certificación. Los requisitos que exigen cambios técnicos y recertificación se abordarían en una segunda fase, tras la regulación de los proveedores B2B y un período de transición adicional.
También durante el seminario del viernes, Udo Seckelman, jefe del departamento de Juegos de Azar y Criptoactivos de Bichara e Motta Advogados, señaló que los cambios regulatorios en un corto período de tiempo aumentan la incertidumbre para las empresas que operan en el país.
“Esto es muy complicado porque se trata de operaciones que invierten millones en tecnología, personal, cumplimiento normativo, marketing y medios de comunicación, y que tienen que lidiar con esta inseguridad constantemente”, afirmó.


























