La Dirección General de Casinos (DGC) de Uruguay abrió la sala de esparcimiento Parque Rodó, en Montevideo. Con esta apertura, el organismo suma 35 salas, con presencia en 18 departamentos del país, entre regímenes públicos y mixtos.
El establecimiento, que se encontraba bajo la administración de la Intendencia de Montevideo (IM), se incorporó ahora a la red de la DGC. El gerente del área Comercial del organismo, Carlos Amorín, expresó que es una oportunidad estratégica para responder a la demanda de servicios de entretenimiento y juegos de azar.
Para el primer año, se proyectan ganancias de unos 10 millones de pesos uruguayos mensuales, informó Amorín.
La planificación del proyecto contempla dos etapas. El primer año se enfocará en la puesta en funcionamiento y consolidación progresiva de la operativa, con la consolidación del servicio a partir del segundo año.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó que la inversión inicial contempló el pago de 650.000 dólares a la Intendencia de Montevideo, correspondientes a máquinas tragamonedas, equipamiento, mobiliario y otros bienes.
Adicionalmente, se prevé un gasto extraordinario estimado en 1,5 millones de pesos, asociado a los trabajos necesarios para poner la sala en funcionamiento.
Las razones del traspaso del casino
Según Amorin, el traslado se dio por las pérdidas millonarias que generó el casino durante años en manos municipales. Por ejemplo, en 2025 tuvo un saldo negativo de 127 millones de pesos.
El gerente de Área Comercial de la DGC dijo en rueda de prensa que está confiado en dar vuelta esa ecuación: “Desconozco el motivo de las pérdidas, porque un casino no pierde. Lo que pierde, por ahí, es otra cosa, los estados de resultados. Creo que, en 2026, a pesar de que para abordar esto hubo gastos, estoy muy confiado que va a dar un resultado positivo”.

Sobre los cambios que estableció el MEF con respecto a la gestión de la IM, Amorín explicó: “Los cambios que hicimos es aplicar el conocimiento que tenemos, el know-how. Tomamos parte de los slots que están acá e inyectamos, racionalizamos, reducimos y establecimos una plantilla funcional para prestar el servicio. Digamos que eso es lo medular en cuanto a la estrategia que comercial planificó para prestar el servicio”.
La nueva sala será atendida por 14 funcionarios, menos de un tercio de los 44 que terminaron trabajando en la IM. Además, años atrás la cifra era muy superior: en 2020 trabajaban 87 funcionarios municipales allí.



























