Un nuevo mandato de Florentino Pérez mantiene viva una polémica propuesta que podría cambiar el modelo de propiedad del Real Madrid

Escudo del Real Madrid
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Florentino Pérez se aseguró otro mandato de cuatro años como presidente del Real Madrid, dejando el camino libre para su propuesta de vender el 5 por ciento del club a un inversor externo.

El plan, que requeriría una votación aparte por parte de los socios, se convirtió en uno de los temas más llamativos de la campaña, junto con el debate sobre a quién nombrarían como director técnico tanto Pérez como su rival, Enrique Riquelme, en caso de ser elegidos.

Pérez se quedó con el 65 por ciento de los votos frente al 35 por ciento de Riquelme, en las primeras elecciones del club con más de un candidato en 20 años. El dirigente de 79 años lidera al Real Madrid desde 2009, luego de haber ocupado el cargo entre 2000 y 2006, un período en el que el club ganó siete títulos de la UEFA Champions League y siete de La Liga.

Florentino Pérez, presidente de Real Madrid (Créditos: SPORT PRESS MEDIA / Shutterstock.com)

El plan de Pérez para vender el 5 por ciento

El debate sobre la propiedad del club fue el tema central en los últimos días de la campaña. Pérez aprovechó varias apariciones en los medios para explicar por qué cree que el Real Madrid debe vender una pequeña participación a un inversor privado. Habló de fijar una valuación externa para el club y de formalizar la propiedad financiera de los 100.000 socios.

“Como ya saben, les voy a dar la propiedad financiera a los 100.000 socios. Ser socio del Real Madrid ya no va a ser solo un sentimiento… sino que también va a significar ser dueño del club de por vida”, declaró.

Señaló que la estructura actual tiene una falla práctica: cuando un socio fallece, su membresía y, por lo tanto, su condición de propietario, se terminan. “Les voy a dar a los socios la propiedad financiera. Es una gran satisfacción para mí, porque desde el primer día que llegué quise que ellos fueran los dueños”, afirmó.

También argumentó que vender el 5 por ciento no significaría ceder el control, sino establecer un valor de mercado.

“¿Quién dice que el club vale 10.000 millones? ¿Forbes? Eso no es una valuación. Una valuación real es cuando alguien compra una parte mínima, un 5 por ciento, simplemente para establecer el valor”, dijo.

Al ser consultado sobre qué ganaría el inversor, Pérez explicó que se trataría principalmente de una marca que busca asociarse con el club, e insistió en que cualquier venta futura que supere ese 5 por ciento requeriría un referéndum.

Kilyan Mbappé, figura del Real Madrid (Créditos: Mikolaj Barbanell / Shutterstock.com)

Riquelme quiere proteger el modelo del Real Madrid

Riquelme no tenía muchas chances de arrebatarle el puesto a Pérez, pero estas elecciones (algo poco común en el club) abrieron el espacio para la oposición. Aprovechó su discurso de cierre para recalcar su rechazo a la propuesta de propiedad, afirmando que el límite infranqueable de su campaña era oponerse a cualquier tipo de venta del club.

Insistió con este tema a lo largo de toda la campaña, posicionándose como el defensor del modelo de socios.

“Florentino Pérez cruzó una línea roja. Yo voy a hacer lo contrario. Esta semana voy a ir a un escribano para dejar por escrito, de forma pública, que nunca vendería ninguna parte del Real Madrid a un tercero, e invito a Florentino Pérez a que me acompañe”, disparó.

Qué cambiaría con la venta del 5 por ciento

El Real Madrid forma parte de un selecto grupo de grandes clubes europeos (junto con el Barcelona y el Athletic Club) que pertenecen a sus socios. Los socios eligen al presidente, votan las decisiones importantes y tienen el control colectivo de la institución. Esto significa que no hay accionistas privados ni capitales externos.

Una venta del 5 por ciento probablemente no cambiaría la estructura de votación ni los derechos de gestión de los socios, pero introduciría a un inversor privado en un modelo que fue manejado al 100 por ciento por sus socios durante décadas.

Pérez argumenta que la venta sería simbólica y serviría para fijar el valor del club, sin tener influencia en las decisiones deportivas ni financieras. Sin embargo, Riquelme y la oposición sostienen que abrir esa puerta pone en riesgo la identidad de la institución.

La propuesta necesitará una votación individual de los socios, aunque se dice que Pérez planea poner en marcha el proceso lo antes posible.