Tras la finalización del Mundial de la FIFA 2026, el Grupo de Copenhague dio a conocer la emisión de siete alertas relacionadas a la posible manipulación de partidos durante la competencia más importante del deporte que acaba de jugarse en Estados Unidos, México y Canadá.
De esta manera, el hallazgo se produjo tras un operativo de integridad llevado a cabo por el Grupo de Copenhague durante los 104 partidos de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, según informaron desde The Athletic. El monitoreo fue coordinado junto al Grupo de Trabajo de Integridad de la FIFA y contó con la participación de 14 plataformas nacionales pertenecientes a una red internacional de más de 45 organismos dedicados a combatir la manipulación de competiciones deportivas.
Cabe remarcar que el Grupo de Copenhague es una red internacional independiente, respaldada por el Consejo de Europa, que tiene como función detectar, prevenir y combatir la manipulación y el arreglo de partidos en competencias deportivas. A través de las plataformas nacionales que integran la red, el organismo coordina el monitoreo de riesgos relacionados con las apuestas y la integridad de las competiciones deportivas.
Si bien el informe aún no fue publicado en su totalidad, desde el Consejo de Europa comunicaron algunas de las primeras conclusiones sobre situaciones que motivaron las alertas por posibles irregularidades.
Mundial de la FIFA 2026: Grupo de Copenhague alerta posibles irregularidades en las apuestas
Según las fuentes citadas, el informe realizado por el Grupo de Copenhague detectó irregularidades en apuestas en estas acciones de juego que se dieron durante la fase de grupos de la Mundial de la FIFA 2026:
- Una tarjeta roja sacada a Themba Zwane, jugador de Sudáfrica, al minuto 84 del primer partido del campeonato frente a México.
- 4.8 millones de dólares apostados en Polymarket sobre que España no derrotaría a Cabo Verde en su primer partido de fase de grupos (terminó 0 a 0).
- Una demora de tres minutos y medio del VAR en anular el gol del delantero español Ferrán Torres en el triunfo por 4 a 0 ante Arabia Saudita en la segunda fecha del grupo H.
Asimismo, el Consejo de Europa informó que, además de las siete alertas amarillas emitidas durante la competencia, actualmente se encuentran bajo análisis 12 controversias relevantes vinculadas a posibles riesgos para la integridad deportiva detectados durante el torneo.

A esto se le agrega la apertura de un mercado por parte de Polymarket el 2 de julio con la pregunta: “¿Jugará Folarin Balogun contra Bélgica?”. El delantero estadounidense había sido expulsado frente a Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final y, posteriormente, el Comité Disciplinario de la FIFA anunció el 5 de julio que al jugador del Mónaco le fue revocada su expulsión y que iba a poder disputar el encuentro de octavos de final frente a los europeos. Para los otros 14 jugadores expulsados del torneo, la plataforma de mercados de predicción no abrió mercados similares.
Sobre esto último, desde The Athletic revelaron que el Grupo de Copenhague envió una solicitud de manera oficial a la FIFA para que explique por escrito la situación de Balogun y la revocación de su tarjeta roja para el partido de octavos de final entre Estados Unidos y Bélgica.
Otra de las novedades del operativo fue que, por primera vez en un Mundial de Fútbol, el Grupo de Copenhague realizó un seguimiento continuo de los mercados de predicción. Según explicó el Consejo de Europa, este tipo de plataformas plantea nuevos desafíos para el monitoreo de la integridad debido a que permiten realizar apuestas sobre una amplia variedad de acontecimientos, muchas veces de forma anónima y mediante métodos de pago difíciles de rastrear.
Cómo califica el Grupo de Copenhague las alertas de apuestas deportivas
El miércoles 23 de julio, el Grupo de Copenhague informó que durante el monitoreo de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 se emitieron siete “alertas amarillas” relacionadas con posibles irregularidades de apuestas en relación a partidos y eventos de la competencia.
De esta manera, el grupo europeo clasifica los eventos deportivos en cuatro niveles de “irregularidad” que varían dependiendo de la gravedad de la alerta a partir de cambios inexplicables en las cuotas, rumores en redes sociales o información de sus propias fuentes. Los cuatro grupos son:
- Verde: situación normal.
- Amarillo: alerta levemente elevada.
- Naranja: alerta elevada.
- Rojo: máxima alerta.
Frente a esto, Christian Kalb (especialista en la industria del juego y que trabajó anteriormente con el Grupo de Copenhague) habló con The Athletic y dio más detalles sobre este tipo de alertas: “Las alertas del Grupo de Copenhague pueden explicarse por comportamientos atípicos, como cambios en las cuotas o movimientos de cobertura de liquidez. Existen muchas explicaciones que no implican manipulación. En los mercados de predicción podemos detectar algunos comportamientos inusuales, pero debemos ser muy cautelosos porque también pueden utilizarse para realizar coberturas de riesgo”.
Y agregó: “Si uno es una casa de apuestas tradicional, habrá partidos en los que prácticamente todo el mundo apostará por un gran favorito. Desde la perspectiva de esa empresa, puede haber demasiadas apuestas concentradas en un mismo resultado. Si se trata de una compañía pequeña, eso representa un riesgo, por lo que podría recurrir a un mercado de predicción como Polymarket para cubrir esa exposición”.
Por su parte, el Grupo de Integridad de la FIFA publicó sus propias conclusiones de la Copa del Mundo el pasado martes 22 de julio. Afirmando que “no se identificó ninguna actividad sospechosa de apuestas ni indicios de manipulación de partidos en ningún encuentro” durante la competencia.



























