El crecimiento de los contratos de mercados de predicción con características similares a las de las apuestas está llamando la atención de las loterías de todo el mundo. Dos importantes asociaciones del sector instaron a legisladores y reguladores a exigir que las plataformas que ofrecen contratos sobre eventos obtengan licencias y cumplan con los mismos requisitos que se imponen a los operadores de juegos de azar regulados.
En un comunicado público emitido el martes 21 de julio, la Asociación Norteamericana de Loterías Estatales y Provinciales (NASPL) describió a los mercados de predicción como un nuevo tipo de juego de azar que intenta “ocultar su verdadera identidad” y realiza “un esfuerzo encubierto por deshacer las políticas establecidas al difuminar las diferencias funcionales”.
La NASPL se apoyó ampliamente en un documento de posición de la Asociación Mundial de Loterías (WLA) titulado “Mercados de predicción: apuestas sin licencia bajo otro nombre – Amenazas para la integridad del deporte, la protección del consumidor y el sector de loterías y apuestas”. En ese documento, la WLA sostiene que ha llegado el momento de regular los mercados de predicción como si fueran productos de juego autorizados por el Estado, independientemente de cómo los denominen sus operadores o la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos (CFTC).
La WLA afirmó que, si los contratos sobre eventos equivalentes a productos de lotería captaran apenas el 5 por ciento de los ingresos brutos anuales del sector mundial de loterías reguladas, ello provocaría pérdidas superiores a 2.000 millones de dólares al año para las causas de interés público financiadas por estos organismos.
“Una objeción previsible por parte de los operadores de mercados de predicción autorizados por la CFTC es que ya están regulados”, señaló la WLA, cuyos miembros incluyen 25 loterías estatales. “Este documento responde directamente a ese argumento: una autorización bajo un marco regulatorio financiero o de derivados no equivale a una licencia de juego”.

¿Qué propone la WLA para los mercados de predicción?
La WLA dejó en claro que se opone al funcionamiento “no regulado y sin licencia” de los mercados de predicción y presentó varias recomendaciones dirigidas a gobiernos y reguladores. Entre ellas:
- Adoptar una definición funcional de las apuestas deportivas y las apuestas sobre eventos.
- Exigir que todas las entidades que ofrezcan contratos sobre eventos obtengan las correspondientes licencias de juego o apuestas.
- Hacer cumplir los requisitos de licencia existentes, incluso mediante bloqueos geográficos y acciones de fiscalización.
- Desarrollar un marco de coordinación internacional para evitar que las plataformas de mercados de predicción puedan “aprovechar los puntos más débiles del perímetro regulatorio mundial”.
“Hacemos un llamado a todas las partes interesadas para que actúen con la urgencia que esta situación requiere”, concluyó la WLA.
¿Podrían llegar los mercados de predicción con formato de lotería?
En su informe, la WLA advirtió que los mercados de predicción podrían ampliar su alcance más allá de las apuestas deportivas y comenzar a ofrecer contratos con formato de lotería o incluso de casino.
La asociación destacó que los sorteos de lotería cumplen con los principales requisitos de un contrato sobre eventos: tienen resultados claramente definidos, verificables y se desarrollan dentro de un plazo determinado.
“Desde una perspectiva funcional, los sorteos de lotería son compatibles con las estructuras de los mercados de predicción”, señala el documento. Y agrega: “La misma lógica podría aplicarse más allá de las loterías a otros juegos de azar, incluidos ciertos resultados propios de los casinos, cuyos desenlaces también son aleatorios y objetivamente determinables”.
La asociación advirtió que, si los mercados de predicción con formato de lotería llegaran a popularizarse, el impacto financiero para sus miembros y para las causas de interés público sería “significativo e inmediato”, ya que estos productos socavarían los monopolios estatales de lotería y desviarían el gasto de los jugadores desde los canales regulados hacia estas nuevas plataformas, tanto en Estados Unidos como en otros países.
Las loterías reclaman una solución “urgente”
El informe de la WLA cita estimaciones según las cuales al menos el 90 por ciento de los miles de millones de dólares que se negocian cada mes en mercados de predicción corresponde a contratos vinculados con deportes y otros eventos.
Tanto la WLA como la NASPL sostienen que la proliferación de estos mercados ha generado una “creciente tensión” entre la regulación de los mercados financieros, las normas sobre juegos de azar y los mecanismos de protección de la integridad deportiva, por lo que consideran que el tema requiere una respuesta regulatoria urgente.
“La WLA solicita una alineación urgente entre los reguladores del juego y los reguladores de los mercados financieros para cerrar las brechas regulatorias y garantizar que los mercados de predicción estén sujetos a los mismos estándares de licenciamiento, integridad, retorno social y protección del consumidor que las apuestas”, señaló la organización.
Por su parte, la NASPL advirtió que no establecer un marco regulatorio adecuado para los contratos sobre eventos tendrá consecuencias negativas sobre la integridad de los juegos, debilitará la protección de los consumidores y las políticas de juego responsable, y aumentará las dificultades de las autoridades para combatir la evasión fiscal, el lavado de dinero y el crimen organizado.
La asociación norteamericana se sumó al llamado de la WLA para lograr una “aclaración regulatoria urgente” en todas las jurisdicciones donde los mercados de predicción ofrecen o planean ofrecer contratos relacionados con eventos deportivos u otros acontecimientos.
La WLA propone una prueba regulatoria basada en la función del producto
Ambas asociaciones proponen aplicar un criterio regulatorio “funcional”. Según este enfoque, si un producto ofrece un rendimiento económico condicionado al resultado de un evento —ya sea deportivo, político o de cualquier otra naturaleza—, entonces constituye una apuesta y debe ser licenciado y regulado como tal, independientemente del nombre que el operador decida darle.
El objetivo, explicó la WLA, es que los reguladores del juego evalúen expresamente la legalidad de los productos de mercados de predicción en función de sus características reales, evitando vacíos regulatorios y garantizando que los productos funcionalmente equivalentes estén sujetos a normas equivalentes.
“Cuando una jurisdicción decida clasificar estas ofertas como productos financieros, igualmente debería exigir la aplicación de salvaguardas y restricciones equivalentes a las previstas para los juegos de azar, dado que presentan riesgos comparables en materia de protección del consumidor, integridad y prevención de daños”, concluyó la WLA.





























