El mercado chileno del juego se encuentra en un punto de inflexión dada la irrupción de la expansión digital que alteró las condiciones bajo las cuales los juegos de azar fueron diseñados, según un informe elaborado por el Centro de Estudios Públicos (CEP) de Chile.
“El país enfrenta un desajuste entre la forma histórica en que reguló el juego y la forma actual en que el mercado opera. La regulación chilena descansa en autorizaciones excepcionales, fiscalización presencial y delimitación territorial. El mercado online, en cambio, opera de manera transnacional, con alta capacidad de adaptación tecnológica, presencia publicitaria masiva y acceso directo al usuario”, explicaron los autores del documento.
La investigación del CEP detalló que el mercado regulado registró en 2025 ingresos brutos del juego por 787.281 millones de pesos y generó 148.712 millones en recaudación específica asociada al juego de azar, sin considerar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni impuesto a la renta. Cerca del 70 por ciento del mercado regulado corresponde a casinos físicos.
En contrapartida, el estudio estimó que el mercado online no autorizado habría generado ingresos por 431.489 millones en 2025, un 35 por ciento de lo materializado por la industria ese mismo año. A su vez, bajo una tasa específica de 20 por ciento sobre ingresos brutos del juego, la pérdida potencial de recaudación sectorial asociada al mercado online no autorizado se aproximaría a 86.298 millones en 2025, según el reporte del CEP.
La recaudación tributaria prevista por la entidad es muy cercana a los ingresos impositivos por 84.090 millones anuales proyectados por el Ejecutivo (en base a un impuesto de 20 por ciento a los ingresos brutos del juego) durante la tramitación del proyecto que busca establecer un marco regulatorio integral para las plataformas de apuestas online.
Esto, “constituye un punto de validación externo del orden de magnitud obtenido mediante una metodología independiente”, indica el estudio.
El CEP es cauteloso con sus cifras sobre el juego online
Si bien el mercado online no autorizado carece de estados financieros locales y registros administrativos que permitan medir su tamaño, los investigadores del CEP utilizaron una estimación indirecta basada en la trayectoria del mercado regulado entre 2013 y 2018 para determinar los ingresos de los últimos años.
Sin embargo, el reporte es cauteloso: “Estas cifras deben leerse con prudencia. La brecha no constituye una medición administrativa directa del mercado online, sino una estimación indirecta basada en la trayectoria contrafactual del mercado regulado. También pueden incidir otros factores, como cambios en hábitos de consumo, efectos persistentes de la pandemia, menor dinamismo de ciertos segmentos o transformaciones en la oferta presencial. Con todo, la persistencia de la brecha después de la reapertura y su coincidencia temporal con la expansión comercial de plataformas online sugieren que una parte relevante del consumo pudo haber sido capturada por operadores no autorizados. En ese sentido, la estimación no pretende entregar una cifra exacta, sino un orden de magnitud del desafío económico y fiscal”, señala.

Para los investigadores del CEP, las apuestas online dejaron de ser un fenómeno marginal y argumentaron que trata de una actividad con un peso económico significativo, pero que continúa operando fuera de los estándares de fiscalización aplicables al mercado regulado.
“Chile enfrenta un mercado digital y transnacional con una regulación diseñada principalmente para casinos, hipódromos y loterías presenciales. Ese desfase ha dificultado la fiscalización, la tributación y la protección efectiva de los usuarios, mientras las plataformas online han seguido expandiendo su presencia. El problema de las apuestas online no se limita a la recaudación que deja de percibir el Estado. También existen desafíos en materia de protección al consumidor, prevención del lavado de activos, integridad deportiva y juego responsable, ámbitos en los que hoy persisten importantes vacíos de supervisión”, concluyó el reporte.

























