Desde hace tiempo, el Gobierno de España y la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) impulsan diversas medidas regulatorias destinadas a proteger la integridad del sector y ordenar la actividad de las apuestas y los casinos online. A primera vista, estas iniciativas parecen representar un avance positivo para todos los actores involucrados.
Sin embargo, SBC Noticias conversó con Santiago Asensi, socio director de Asensi Abogados, firma especializada en el sector del juego y las apuestas, y compartió una preocupación que también expresan numerosos operadores frente a este tema: las decisiones más recientes no logran equilibrar adecuadamente la relación entre los consumidores, las casas de apuestas y el ente regulador.
Santiago Asensi sobre las regulaciones del juego en España: “En la actualidad no existe un equilibrio real”
Las medidas más recientes del Gobierno de España y de la DGOJ, tanto en el juego presencial como online, han generado fuertes debates. Principalmente, operadores del sector señalan que, frente a la constante innovación de la industria, la actividad presenta cada vez más complicaciones y limita su capacidad de operar con mayor libertad.
Entre las regulaciones que generan más controversia se encuentran el límite diario de depósitos por parte de los usuarios, las advertencias obligatorias sobre el riesgo de juego problemático y las restricciones en materia de publicidad.
Ante esta situación, Asensi sostuvo una postura clara. Si bien entiende que gran parte de estas medidas deben orientarse a asegurar el bienestar y cuidado del consumidor, planteó que últimamente han generado un desequilibrio respecto del lugar que ocupan los operadores en esta relación. Y dijo: “Considero que en la actualidad no existe un equilibrio real entre la protección del consumidor y la libertad empresarial de los operadores en España. Las medidas regulatorias se orientan de forma casi exclusiva hacia la protección del consumidor, un objetivo sin duda esencial, pero que debería ir acompañado de una reflexión sobre la otra parte de la balanza: los operadores.”
“Los operadores desean, igualmente, contribuir a un mercado de juego seguro, responsable y atractivo, pero se enfrentan cada vez más a un entorno normativo en el que predominan las restricciones y limitaciones, sin que se contemple suficientemente su papel como agentes económicos legítimos”, añadió.
Por otro lado, Asensi explicó que considera algunas de estas medidas recientes “razonables”, como el sistema de límites conjuntos de depósitos, que se encuentra en vías de aprobación. Sin embargo, frente a otras se mostró totalmente en desacuerdo: “Otras resultan claramente desproporcionadas, como las restricciones en materia de publicidad o la reciente propuesta del ministro de imponer mensajes de advertencia sobre los riesgos del juego en los portales de apuestas, similares a los del tabaco”.
En su análisis, también dejó un mensaje para los operadores que funcionan de manera legal dentro del territorio español. Recomendó que, frente a estas nuevas medidas, actúen de forma conjunta para evitar posibles falencias que puedan presentar las regulaciones instauradas o las que se pretendan establecer desde los organismos estatales.
Y dio como ejemplo el sistema de verificación de usuarios: “Es fundamental que los operadores actúen de forma conjunta para que la dinámica funcione sin necesidad de caer en el exceso de regulación. Un ejemplo claro es el de los sistemas de verificación de usuarios. La normativa actual presenta deficiencias que permiten, en algunos casos, la suplantación de identidad y la apertura de cuentas de juego por terceros. Con el fin de evitar que esta situación derive en una reforma normativa excesivamente restrictiva, creo que los operadores deberían adelantarse e implementar medidas de seguridad adicionales que garanticen la fiabilidad de los procesos de verificación”.
Por último, Asensi también hizo referencia a medidas que, en su opinión, deberían ser implementadas por parte del Gobierno español y de la DGOJ, orientadas al desarrollo de los operadores dentro del sector.
“Sería deseable que se impulsaran medidas que fomenten también el desarrollo empresarial del sector, dotando a los operadores, por un lado, de un marco de protección y, por otro, de estímulo en aspectos como la innovación tecnológica o la aprobación y desarrollo de nuevos juegos. Este tipo de iniciativas no solo motivarían a los operadores, sino que contribuirían a equilibrar el marco regulatorio, generando un ecosistema sostenible en el que protección y competitividad puedan convivir de forma armónica”, concluyó.






























