El Banco Central de Brasil endurece las normas para operadores con intermediarios financieros

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El próximo lunes 13 vence el plazo del Banco Central (BC) de Brasil para que los operadores se adapten a la Resolución del BCB n.° 501/2025, que modifica la Resolución n.° 142/2021 y establece nuevas directrices para la prevención del fraude en el Sistema de Pagos Brasileño (SPB).

La nueva norma exige a las instituciones financieras y de pago rechazar las transacciones que involucren cuentas con “sospecha razonable de fraude”, incluyendo cuentas corrientes, de ahorro y prepago. Además, la institución receptora debe notificar inmediatamente al titular de la cuenta sobre el bloqueo de la transacción.

Entre las medidas adicionales, el Consejo Monetario Nacional (CMN) y el BC anunciaron la exclusión de las instituciones que no cumplan con el requisito de patrimonio neto mínimo de 5 millones de reales, además del uso obligatorio de Pix Automático en transacciones destinadas a instituciones no autorizadas por la autoridad monetaria.

La medida del Banco Central afecta directamente a las apuestas

Según Carolina Franchini, economista especializada en Finanzas Abiertas, la medida impactará directamente en el flujo de depósitos y retiros, “un punto central en el funcionamiento de las casas de apuestas, que dependen de un ecosistema de pagos ágil y eficiente”.

“Con la implementación de la Resolución del BCB N.° 501/2025, el principal cambio será la imposición de un nuevo nivel de escrutinio sobre las transacciones de las cuentas receptoras. El mayor desafío será comprender internamente cómo se implementarán los bloqueos de transacciones sin revelar el motivo final de la restricción, ya que está vinculada a un posible fraude o evidencia de lavado de dinero”, afirmó Franchini.

Este paso adicional, en su opinión, representa una tendencia en la migración hacia instituciones financieras que invierten más en tecnología de seguridad e inteligencia de datos, ya que “los operadores no pueden arriesgarse a que sus cuentas receptoras sean bloqueadas o marcadas como sospechosas”, añadió.

Una preocupación en el sector es el bloqueo de clientes legítimos por sospecha de fraude, incluso en un entorno regulado y aparentemente seguro. El problema, de hecho, podría ser el exceso de seguridad.

“Dado que la resolución deja en manos de cada institución la definición de ‘sospecha fundada’, existe el riesgo de que algoritmos excesivamente rigurosos o análisis apresurados generen ‘falsos positivos’, bloqueando depósitos o, aún más crítico, retiros de ganancias de apostadores que utilizan plataformas reguladas legalmente”, explicó.

La solución al exceso de seguridad sería la transparencia. Además de contactar al titular de la cuenta, lo ideal sería invertir en canales ágiles de resolución de disputas para que la experiencia del cliente no se vea comprometida en el proceso. En opinión de Franchini, los estrictos procesos KYC que el mercado de apuestas ya implementa para los clientes son un paso adicional para evitar que estas sospechas de fraude ocurran con frecuencia.

Sin embargo, la experta advirtió: “Existe el riesgo de una disminución del consumo a corto plazo. La implementación de nuevos pasos de verificación de cuentas y el temor a bloqueos indebidos o falsos positivos pueden generar fricción en la experiencia del usuario y ahuyentar a algunos apostadores”.

Las Finanzas Abiertas pueden ser una herramienta estratégica

En un escenario donde la agilidad y el intercambio de datos son más que esenciales, las Finanzas Abiertas pueden ser una herramienta clave para muchos operadores. La economista enfatizó que “las Finanzas Abiertas pueden mejorar el análisis de riesgos y reducir barreras indebidas, especialmente si los datos compartidos provienen de instituciones financieras ya establecidas en el país”.

Si bien el cambio requiere medidas adicionales para los operadores, el objetivo es positivo. De cara al futuro, Franchini se mantiene optimista, afirmando que una mayor seguridad puede atraer a públicos que aún dudan de la integridad del sistema, consolidando a Brasil como un mercado seguro para inversores y operadores.