El presidente del Senado de Brasil, Davi Alcolumbre, retiró del orden del día el Proyecto de Ley N.º 2234/2022, durante la sesión del martes pasado, que legaliza los casinos, las salas de bingo, el jogo do bicho y las apuestas hípicas en establecimientos físicos a nivel nacional, debido a un bajo quórum.
“Ayer y hoy, dado el quórum de hoy (56 de 81 senadores), tenemos ocho o nueve senadores que se encuentran fuera de Brasil en misión especial, y hablé con todos ellos, quienes solicitaron a la presidencia su presencia el día de la deliberación sobre este asunto. Tenemos senadores fuera de Brasil que votan abiertamente a favor de este asunto, y tenemos senadores fuera de Brasil que votan en contra”, explicó el presidente del Senado.
“De no ser por la solicitud de estos senadores ausentes que desean participar en la votación, el quórum sería muy bajo. Dado el quórum de 56 senadores en el Senado, dado el importante desacuerdo sobre este asunto y dada la ausencia de los senadores que llamaron para solicitar su asistencia, esta presidencia eliminará automáticamente el punto 4 del orden del día de hoy”, concluyó Alcolumbre.
La propuesta cuenta con el apoyo de sectores del Gobierno Federal y representantes del sector turístico, y fue incluida en la agenda plenaria por Alcolumbre el viernes pasado, tras una intensa presión política. Hasta el momento, no se ha fijado una nueva fecha para la votación del proyecto de ley.
Senadores se oponen al proyecto de ley para legalizar los casinos
Durante el turno de intervenciones, representantes de los partidos políticos PSDB, PT, la Unión y otros subieron al escenario para manifestarse en contra de la legalización de los casinos físicos.
“Los juegos de azar son pantallas para milicias y facciones criminales”, argumentó el senador Humberto Costa. Otros senadores del Partido de los Trabajadores también se manifestaron en contra de la aprobación. “Bueno, ya no podemos controlar estas apuestas online, ¿vamos a crear ahora un nuevo mercado de ilusión?”, continuó.
Eduardo Girão, relator de la Comisión Parlamentaria de Investigación, conocida como CPI das Bets (CPI de las Apuestas), se pronunció en contra de la legalización: “Hoy, el problema del juego se ha convertido en una pandemia. Las familias brasileñas están destrozadas”, argumentó.
El senador Irajá Abreu, relator del proyecto de ley, ha destacado reiteradamente que la legalización podría generar hasta 20 mil millones de reales anuales en ingresos fiscales, crear 1,5 millones de empleos y atraer más de 100 mil millones en inversión privada.
Desde la perspectiva de la opinión pública, una encuesta reciente de DataSenado mostró que el 60 por ciento de la población apoya la legalización de los casinos.
Qué ofrece el proyecto de ley para la legalización de los casinos
El proyecto establece normas para la instalación de casinos en complejos turísticos integrados, centros turísticos y embarcaciones, autoriza la operación permanente de salas de bingo y regula el uso de máquinas de apuestas. El otorgamiento de licencias estaría sujeto a criterios de población y viabilidad económica, con la supervisión del Ministerio de Hacienda.
A pesar del apoyo de parte del gobierno y de la opinión pública, la propuesta enfrenta una fuerte resistencia. La semana pasada, líderes del Consejo Interdenominacional de Ministros Evangélicos de Brasil (CIMEB) publicaron una carta en oposición al proyecto de ley, prometiendo revelar los nombres de los senadores que lo apoyan. Según el grupo, los riesgos sociales de la legalización serían graves, incluyendo el aumento del endeudamiento familiar, el incremento de la delincuencia y el blanqueo de capitales.


























