La fiscal general de Nueva York, Letitia James, ha abierto un nuevo frente en la disputa del estado con Kalshi, solicitando a un tribunal estatal que obligue al operador de mercados de predicción a entregar registros sobre sus actividades de marketing con influencers y sus operaciones de creación de mercado.
James presentó una petición ante la Corte Suprema del Condado de Nueva York, alegando que el operador ignoró una citación de investigación emitida el 25 de septiembre, en el marco de su “investigación civil en curso sobre posibles fraudes y conductas engañosas por parte de Kalshi y otros terceros en el sector de los mercados de predicción”.
La funcionaria solicita una orden que obligue a Kalshi a presentar la documentación en un plazo de 10 días, además de imponer una sanción a la empresa.
El enfoque en la creación de mercado guarda paralelismos con la situación en Utah, donde el fiscal general Derek Brown incluyó a dos firmas de trading de Susquehanna como demandadas en un caso sobre apuestas ilegales, argumentando que los proveedores de liquidez actúan, en la práctica, como “la casa” (la entidad que organiza y asume el riesgo de las apuestas).
A principios de este año, James presentó una demanda por 36.000 millones de dólares, alegando que Kalshi opera una casa de apuestas sin la debida licencia. El mes pasado, la Comisión de Juegos del Estado de Nueva York (NYSGC) inició su propia disputa legal —mediante citaciones— contra la empresa, tras alegar que esta ignoró sus requerimientos de información.
Este nuevo frente abierto por James en torno al marketing se suma a la disputa jurisdiccional a nivel nacional sobre los contratos basados en eventos deportivos que ofrecen los mercados de predicción, un asunto que parece encaminarse hacia la Corte Suprema de los Estados Unidos.
¿Kalshi actúa como “la casa”?
La nueva petición de James se centra en tres aspectos relacionados con el marketing. El primero es el contenido generado por influencers que muestra grandes ganancias, incluidos anuncios en redes sociales donde los usuarios afirman que sus ingresos en Kalshi les permitieron pagar el alquiler o sustituir su salario.

Luego, está el hecho de que, presuntamente, los creadores de contenido no revelaran la existencia de acuerdos de patrocinio. Finalmente, se cuestiona la promoción de la plataforma como un mercado entre pares (peer-to-peer) sin una “casa” central, a pesar de contar con una entidad afiliada dedicada a la creación de mercado: Kalshi Trading.
“Examinar los materiales publicitarios y de marketing de Kalshi, los términos de sus acuerdos con terceros para promocionar el negocio de la empresa, así como el papel de sus creadores de mercado —tanto internos como externos—, resulta fundamental para que la Oficina de la Fiscal General (OAG) pueda determinar si Kalshi (o terceros que actúan en su nombre) incurrió en conductas fraudulentas o engañosas, o si realizó declaraciones falsas o tendenciosas a los consumidores a través de su publicidad”, señala el documento judicial.




























