A fines de 2025, el Concejo Deliberante de Necochea aprobó por mayoría la subasta pública del Complejo Casino de la ciudad. La operación contempla un precio base cercano a los 5 mil millones de pesos, además de requisitos de inscripción y la presentación de una garantía previa por parte de los interesados.
En los últimos días, la Municipalidad de Necochea llevó a cabo el sorteo público para designar al martillero que tendrá a su cargo el proceso de subasta. En dicha instancia resultó designada la profesional Mariana Ortega. No obstante, esa no fue la única novedad, ya que también se confirmó la fecha en la que se realizará la subasta del Casino de Necochea: será el próximo 11 de febrero.
Fecha confirmada para el Complejo Casino de Necochea
La subasta fue oficializada mediante el Decreto N° 18/2026, en el marco de lo establecido por la Ordenanza N° 12.009/2025, que regula el procedimiento para la venta del emblemático inmueble.
Según lo dispuesto, la subasta pública del Complejo Casino se llevará a cabo el 11 de febrero de 2025 a las 15 horas, en el Salón de Actos “Dr. Domingo José Taraborelli” del Palacio Municipal.
Tras el sorteo realizado la semana pasada, la martillera titular designada será Sandra Mariana Ortega, mientras que el martillero suplente será Óscar Luis Pérez. Ambos profesionales pertenecen al Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial de Necochea.
La operación contempla la venta del terreno que integra el Complejo Casino, el cual será ofrecido en bloques y no de manera individual, respetando el esquema de subdivisión parcelaria previsto en la ordenanza vigente. Una parte del establecimiento podrá ser subastada de manera inmediata, mientras que otros sectores quedarán sujetos al cumplimiento previo de determinados requisitos urbanísticos.
El precio base del Complejo Casino de Necochea fue fijado en 4.978 millones de pesos. Las personas o empresas interesadas deberán inscribirse con antelación y presentar una garantía de mantenimiento de oferta equivalente al 20 por ciento del valor base.
Asimismo, quien resulte adjudicatario deberá asumir una serie de obligaciones, entre ellas la escrituración del inmueble, la mensura y subdivisión correspondiente, y la adecuación del predio a los usos permitidos por la normativa urbanística vigente.































