El miércoles 17, el Senado Federal de Brasil rechazó la solicitud de urgencia para la votación del proyecto de ley sobre los casinos presenciales en Brasil. Con 36 votos a favor y 28 en contra, los senadores rechazaron la solicitud para la votación del PL N.° 2.234/2022, que propone autorizar casinos y salas de bingo, regular el jogo do bicho (un tipo de lotería nacional) y permitir las apuestas en carreras de caballos.
La solicitud se analizó durante la última sesión deliberativa del año, después de que el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, anunciara que el proyecto de ley estaba listo para ser sometido a votación, según informó la Agencia del Senado.
La propuesta ya había sido aprobada por la Cámara de Diputados y cuenta con la opinión favorable del ponente en el Senado, el senador Irajá, quien incorporó enmiendas y realizó ajustes al texto original.
La resistencia a la aceleración del proyecto de ley provino, sobre todo, de parlamentarios vinculados a la bancada evangélica y grupos opositores a la expansión del mercado de las apuestas.
Durante el debate, el senador Eduardo Girão afirmó que la propuesta podría agravar el endeudamiento de la población más vulnerable.
“El asunto es controvertido. El juego endeuda masivamente a la población, desviando dinero de la actividad productiva para dárselo a los magnates. El proyecto tiene el ADN de un grupo español. El proyecto atacará no solo a quienes actualmente juegan en el extranjero, sino también a los más pobres, ya que el bingo está involucrado”, declaró el senador.
El recorrido del proyecto de ley de casinos en Brasil
A principios de este año, Irajá estimaba que el proyecto se votaría en el primer semestre de 2025, pero el plan no prosperó.
El texto base del proyecto se aprobó en 2022, en una votación reñida, con 246 votos a favor y 202 en contra en la Cámara de Diputados. En junio de 2024, el texto también fue aprobado por la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) del Senado Federal, en otra votación reñida: 14 votos a favor y 12 en contra.
La idea inicial era votar y aprobar el proyecto de ley a finales de 2024, pero finalmente fue retirado de la agenda debido a la falta de consenso al respecto. Además, en ese momento, el Senado contaba con dos Comisiones Parlamentarias de Investigación (CPI) que investigaban las apuestas deportivas.





























