Brasil es señalado como el quinto mayor mercado de apuestas del mundo

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Hasta finales de 2025, Brasil podría recaudar alrededor de 4.139 millones de dólares en apuestas online. Según datos de la consultora internacional Regulus Partners, especializada en el sector de deportes y entretenimiento, este volumen colocaría al país como el quinto mayor mercado global de apuestas, detrás de Estados Unidos (17.3 mil millones de dólares), Reino Unido (9.9 mil millones de dólares), Italia (4.6 mil millones de dólares) y Rusia (4.5 mil millones de dólares).

Las cifras coinciden con los datos de la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA), que registró 17.4 mil millones de reales en facturación solo en el primer semestre de 2025. Es la primera vez que Brasil aparece en el ranking de Regulus Partners; hasta 2024, el país ni siquiera figuraba en las listas internacionales, según información de la BBC News.

De acuerdo con Paul Leyland, especialista de la consultora, el crecimiento del mercado brasileño ha sido impresionante. En 2014, el sector se estimaba en apenas 300 millones de dólares, pero el gran impulso llegó durante los confinamientos por la pandemia de COVID-19.

Entre 2018 —cuando se incorporaron las apuestas de cuota fija al sistema de loterías— y 2024, con la reglamentación oficial, Brasil fue considerado un verdadero “laboratorio de economía conductual”, según explicó el economista Victo Silva, investigador de la Harvard Kennedy School.

El papel de las apuestas deportivas en el fútbol

El fútbol es el principal motor del crecimiento señalado en el estudio. De los 20 equipos de la Serie A del Campeonato Brasileño, 18 exhiben marcas de casas de apuestas en sus camisetas. Según datos citados por la BBC, los cinco mayores contratos de patrocinio superan los 500 millones de reales, con Betano a la cabeza, seguida por Superbet, Esportes da Sorte, Sportingbet y H2Bet.

La publicidad masiva, junto con la fuerte presencia en redes sociales, transmisiones deportivas y eventos culturales, ayudó a “normalizar” la actividad de apostar, como evaluó Silva. El investigador también comparó las apuestas con productos como el cigarro, que requieren políticas de regulación y desincentivo al consumo.