Este jueves 13, la Fiscalía de Río de Janeiro (MPRJ) inició la “Operación Apuesta Sucia”, una serie de investigaciones que están relacionadas con un grupo de delincuentes que operaban casas de apuestas ilegales online y estafaban a los consumidores.
Según la Fiscalía, la organización criminal presuntamente movió al menos 1.400 millones de reales entre 2022 y 2026, de acuerdo con datos del Consejo para el Control de Actividades Financieras (COAF). Además, se identificaron más de 800 informes de transacciones sospechosas en el Informe de Inteligencia Financiera (RIF) de la entidad.
El Tercer Juzgado Especializado en Crimen Organizado del Distrito Capital emitió siete órdenes de allanamiento en tres estados: Río de Janeiro, São Paulo y Bahía.
Por su parte, la Unidad de Lucha contra el Cibercrimen (CyberGAECO), del Grupo de Acción Especial para Combatir el Crimen Organizado (GAECO/MPRJ), ejecutó las órdenes con el apoyo de la Coordinación de Seguridad e Inteligencia (CSI/MPRJ).
La CyberGAECO/MPSP y la GAECO/MPBA también participaron en la operación. Asimismo, la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda (SPA/MF) colaboró en las investigaciones.
La información obtenida por el MPRJ y difundida por O Globo indica que el grupo utilizaba varios sitios web, entre ellos furiabet.bet, galeradabet.bet, voude.bet, pirbr.io y bravabet.io. El dinero depositado por los apostadores se canalizaba a empresas fantasma.
La agencia también destacó que los fondos disponibles en los perfiles no podían retirarse. En este sentido, se alega que la organización criminal también se dedicaba al blanqueo de capitales.
Además, O Globo informó que se incautaron automóviles de lujo, dispositivos electrónicos y efectivo, incluyendo euros, dólares y libras esterlinas.
La Operación Arena también se centra en las apuestas ilegales
La acción del MPRJ se produce el mismo día en que la Policía Federal (PF) de Brasil lanzó la Operación Arena, que investiga a un grupo empresarial sospechoso de utilizar estructuras financieras en Brasil y en el extranjero para ocultar recursos provenientes de apuestas online.
Ambas operaciones tienen en común la investigación de presunto lavado de dinero relacionado con el sector de las apuestas, aunque se trata de investigaciones distintas. En la Operación Arena, los tribunales autorizaron la incautación de activos y fondos por un valor de hasta 1.100 millones de reales.


























