El diputado Alberto Martínez Urincho presentó ante el Congreso de la Ciudad de México una iniciativa que propone reformas a diversas disposiciones de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en materia de juego problemático y mejora regulatoria de las casas de apuestas.
El legislador planteó adicionar un Artículo 1° Bis y modificar el 3° de dicho ordenamiento. Sin embargo, por tratarse de una ley federal, primero deberá ser aprobada por la Comisión de Administración Pública Local y luego por el Pleno Legislativo, para que después el dictamen correspondiente sea remitido al Congreso de la Unión, a fin de que siga su proceso parlamentario.
En la Comisión Permanente de ayer, que se llevó a cabo vía remota, subrayó que el objetivo de su iniciativa es determinar al juego problemático como un tema de salud pública, así como establecer regulaciones estrictas a las plataformas digitales y proveedores de juegos de azar.
Martínez Urincho precisó que ésta contempla como ejes fundamentales: establecer advertencias sanitarias y de riesgo, obligatorias por parte de los proveedores de juegos y apuestas, e imponer controles estrictos de verificación de identidad para impedir el acceso a menores de edad.
Además, prohibir la publicidad engañosa y cancelar los ganchos comerciales orientados a captar usuarios vulnerables, y impedir explícitamente las apuestas de predicción sobre eventos políticos, conflictos bélicos, desastres naturales, crisis humanitarias o cualquier otro hecho que “vulnere la dignidad humana”.
Más controles para los operadores de juegos
El diputado advirtió que la digitalización y los dispositivos móviles han trasformado el panorama de juego debido a su acceso ilimitado, lo que ha generado que las apuestas deportivas invadan la vida cotidiana las 24 horas del día.
En ese sentido, alertó que “la publicidad en redes sociales y plataformas de streaming vende la fantasía del dinero fácil, atrapando incluso a los menores de 18 años de edad en dinámicas problemáticas”.
“Estamos siendo testigos de un crecimiento exponencial del juego en México. Esta no es una simple cuestión de ocio o entretenimiento. Estamos hablando de un trastorno que genera cambios en los circuitos del cerebro, llevando a una conducta compulsiva a pesar de las graves consecuencias físicas, psicológicas y sociales”, enfatizó.

Al respecto, Martínez Urincho detalló que cifras oficiales indican que entre 4 y 8 por ciento de la población adolescente en México presenta un uso problemático o dependiente de estas conductas.
También destacó que estimaciones académicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalan que hasta 3.9 millones de mexicanos podrían sufrir juego problemático.
En ese contexto, el funcionario expuso la necesidad de que el marco jurídico contemple medidas integrales frente a un mercado global que “genera ganancias multimillonarias, y que en México representa una industria de cerca de 200 mil millones de pesos anuales”.

























