La fiscal general de Nueva York, Letitia James, presentó una demanda contra Kalshi, una de las plataformas de mercados de predicción más grandes del mundo, acusándola de operar un negocio de “juego ilegal sin licencia en el estado”.
La acción legal, radicada en un tribunal de Manhattan, sostiene que los “contratos de eventos” que ofrece Kalshi son, en esencia, “apuestas que violan las leyes estatales”.
Según la demanda, Kalshi no ha obtenido la licencia requerida por la Comisión de Juegos del Estado de Nueva York, lo que le ha permitido eludir el pago de impuestos y las regulaciones que sí deben cumplir los casinos y las plataformas de apuestas deportivas autorizadas.
Así, la fiscal James argumentó que este tipo de plataformas pueden fomentar el juego problemático y exponer a los usuarios, incluidos menores de 21 años, a graves riesgos financieros y emocionales.
“No importa cómo se hagan llamar, los mercados de predicción como Kalshi son plataformas de juego, simples y llanas”, declaró James en un comunicado.
En este sentido, la demanda busca que la plataforma cese sus operaciones ilegales, devuelva las ganancias obtenidas y pague multas. Según una estimación citada en los documentos judiciales, la penalización podría ascender a unos 36.000 millones de dólares.
El enfrentamiento entre Nueva York y el regulador federal por Kalshi
La demanda ha reforzado la batalla legal por la regulación sobre los mercados de predicción, que enfrenta a los estados con el gobierno federal. Menos de una hora antes de que Nueva York presentara su demanda, la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) de Estados Unidos solicitó una orden de emergencia en un tribunal federal para detener la acción del estado, argumentando que tiene jurisdicción exclusiva sobre estos mercados.
En un comunicado, un portavoz de Kalshi calificó la acción de Nueva York como un “teatro político” y defendió su estatus como un “trading con licencia federal”.
La plataforma, que tiene su sede en Nueva York, argumentó que los estados no pueden simplemente cerrar una entidad regulada a nivel federal, y que la demanda solo perjudicaría a los neoyorquinos, quienes buscarían alternativas en el mercado ilegal offshore.
Sin embargo, esta demanda no surge de la nada, ya que Kalshi se adelantó a la acción legal y demandó al estado de Nueva York en octubre pasado para bloquear una posible orden de cese y desistimiento.
La semana pasada, un juez federal rechazó la solicitud de Kalshi para detener la investigación del estado, allanando el camino para esta demanda
Más allá de Nueva York, Kalshi enfrenta varias batallas legales
El conflicto se da en un momento de enorme crecimiento para los mercados de predicción, impulsados por su éxito al predecir las elecciones presidenciales de 2024. La plataforma de Kalshi se ha expandido más allá de la política para ofrecer mercados sobre deportes, entretenimiento y otros eventos, lo que la ha llevado a superar a su principal rival, Polymarket, en volumen de operaciones.
Además, estados como Massachusetts, Michigan, Nevada y Washington ya han obtenido órdenes judiciales que restringen las operaciones de la plataforma en sus territorios. La batalla legal en Nueva York, por su magnitud y por ser la sede de la empresa, representa el mayor desafío para el modelo de negocio de Kalshi hasta la fecha.
El resultado de este caso podría sentar un precedente sobre si los mercados de predicción deportiva y de eventos son considerados una forma de juego ilegal o un instrumento financiero regulado por el gobierno federal.

























