El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, participó en el podcast Desce a Letra, transmitido en vivo por YouTube. Y durante su intervención, Lula volvió a hacer comentarios negativos sobre el sector y afirmó que, si dependiera de él, “acabaría con las bets”.
“¿Te acuerdas cuando surgió el crack? Surgió el crack. ¿Qué le pasaba al tipo que era adicto? Llegaba a casa, la madre no estaba en la cocina, sacaba el cilindro de gas de la cocina para venderlo y comprar crack. ¿Sabe? Otro agarraba los alimentos que estaban en la alacena, el arroz, los frijoles, para venderlos y poder comprar crack. La bet está así”, dijo Lula durante el podcast.
Para la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), una de las entidades más grandes del sector regulado de apuestas de Brasil, las recientes declaraciones del presidente son preocupantes.
Desde el punto de vista de la ANJL, una eventual prohibición o restricción excesiva puede generar un efecto contrario al pretendido: “En lugar de reducir el problema, puede trasladarlo a un entorno en el que el Estado tiene menor capacidad de fiscalizar, prevenir el endeudamiento y proteger al ciudadano”.
Las manifestaciones de Lula en defensa del fin del mercado regulado se intensificaron a medida que se acercan las elecciones de 2026, a pesar de que él mismo firmó la Ley n.º 14.790, popularmente conocida como la Ley de Apuestas, en 2023. Según las últimas encuestas electorales, Lula ya se encuentra por debajo de su principal adversario, Flávio Bolsonaro, en un eventual balotaje (segunda vuelta).
Recientemente, Lula promovió un encuentro para debatir sobre las apuestas sin convocar la participación de ningún representante de la industria, incluyendo la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda (SPA/MF) y entidades como la ANJL y el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR). En la reunión, afirmó que es necesario tomar una decisión más drástica.
Según una investigación de CNN Brasil, el gobierno estaría evaluando la posibilidad de publicar un decreto con fuerza de ley (medida provisoria), de vigencia inmediata, que impactaría directamente al mercado regulado. Hasta el momento de esta publicación, Lula no ha informado cuál será el próximo paso.

Nota oficial de la ANJL sobre las declaraciones de Lula
A continuación, lee la nota pública de la ANJL íntegra:
“La Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) manifiesta su preocupación ante las recientes declaraciones del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva en defensa de medidas de prohibición o restricción de las apuestas de cuota fija en Brasil.
La ANJL reconoce que el juego problemático, el endeudamiento y la protección de las personas en situación de vulnerabilidad deben abordarse con absoluta seriedad. El sector regulado defiende el perfeccionamiento permanente de la fiscalización y de los mecanismos de prevención y protección para los apostadores.
Pero el debate debe comenzar con una pregunta elemental: ¿cuándo ocurrieron los hechos relatados y en qué tipo de plataforma se realizaron esas apuestas?, ¿en una empresa legalizada y autorizada o en una operación clandestina?
Esta distinción es aún más importante cuando el propio relato presentado al Presidente de la República hace referencia a experiencias ocurridas antes de la reglamentación de las apuestas de cuota fija.
No es metodológicamente adecuado utilizar una experiencia ocurrida en el período anterior a la reglamentación, especialmente sin aclarar si las apuestas se realizaron en empresas legalizadas o en plataformas ilegales, para justificar la prohibición o restricción del actual mercado regulado.
La realidad brasileña debe enfrentarse tal como es: el consumidor que busca hacer una apuesta no necesariamente deja de apostar porque se haya prohibido el mercado legal.
Especialmente entre los sectores más vulnerables de la población, que históricamente pueden tener una mayor exposición a canales informales y clandestinos, una reducción drástica de la oferta legal puede significar simplemente la migración de la demanda hacia plataformas ilegales, muchas de ellas accesibles por medios que escapan por completo a la fiscalización del Estado.
Y ahí radica la paradoja de una eventual política de prohibición.
Una política concebida para proteger a los más vulnerables puede terminar arrebatándoles precisamente a ellos la posibilidad de apostar en entornos legalizados, fiscalizados y sometidos a mecanismos de protección, empujando esa misma demanda hacia el mercado ilegal.
En el mercado regulado existen obligaciones, fiscalización, identificación del apostador, instrumentos de juego responsable y mecanismos de control. En el mercado clandestino, estas salvaguardas desaparecen.
Por eso, una prohibición o restricción excesiva puede producir una consecuencia perversa: en lugar de reducir el problema, puede trasladarlo a un entorno en el que el Estado tiene menos capacidad de fiscalizar, prevenir el endeudamiento y proteger al ciudadano.
Y hay una segunda consecuencia que no se puede ignorar: el fortalecimiento económico de las estructuras que operan al margen de la ley.
Al debilitar el mercado legal sin eliminar la demanda, el Estado corre el riesgo de fortalecer la ilegalidad y a las organizaciones criminales que se benefician de ella.
Por lo tanto, no sería razonable que una política pública destinada a combatir el endeudamiento terminara ampliando el entorno en el que el apostador cuenta con menor protección; ni que una política orientada a combatir la criminalidad terminara transfiriendo actividad económica a operadores que no se someten a las reglas del Estado.
La ANJL defiende el camino inverso: más fiscalización, más control, más protección y un combate efectivo contra el mercado ilegal.
El problema no es la existencia de un mercado regulado. El problema es lo que sucede cuando la actividad escapa de la regulación.
Proteger al ciudadano no es empurrarlo a la clandestinidad. Combatir el delito no es ceder espacio del mercado legal para entregárselo al ilegal. Y enfrentar el endeudamiento exige políticas basadas en evidencias, no medidas que puedan, en la práctica, producir el efecto contrario al pretendido.
La ANJL se mantiene a disposición para contribuir con el Gobierno Federal y el Congreso Nacional en el perfeccionamiento de la reglamentación de las apuestas de cuota fija, con responsabilidad, transparencia y un firme compromiso con la protección de los consumidores y el combate a la ilegalidad”.































