La regulación de los juegos de azar en Perú atraviesa una nueva etapa de revisión, con la publicidad, la carga tributaria y la protección de los usuarios entre los principales temas de la agenda. En un contexto de creciente debate sobre el impacto de las apuestas y el juego problemático, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) trabaja en cambios normativos orientados a reforzar la supervisión de los operadores autorizados y mejorar los mecanismos de prevención.
Yuri Guerra Padilla, director general de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas del MINCETUR, concedió una entrevista exclusiva a SBC Noticias para adelantar los principales lineamientos de esta agenda regulatoria.
El funcionario explicó que el Gobierno prepara nuevas reglas para la publicidad del sector, evalúa alternativas para modificar la aplicación del impuesto selectivo al consumo (ISC) y busca fortalecer la coordinación institucional para ampliar los programas de sensibilización y atención relacionados con el juego responsable.
MINCETUR prepara nuevas medidas para la regulación publicitaria
El funcionario sostuvo que la intervención del Estado resulta necesaria cuando el mercado no logra autorregularse y advirtió sobre la creciente presencia de publicidad de apuestas y juegos de azar en distintos medios de comunicación.
“Existe un uso excesivo e invasivo de los medios de comunicación por parte de algunos operadores formales”, señaló Padilla, al describir una situación que, según explicó, no se limita a internet, sino que también alcanza a la radio y la televisión, a cualquier hora del día.
El regulador contó que se está preparando una modificación normativa (que se publicaría la semana que viene) que incluiría tres ejes: los procedimientos administrativos sancionadores y sus criterios de aplicación, nuevas reglas para la publicidad y la modernización de los estándares técnicos.
En materia publicitaria, Padilla explicó que la denominada “fase 2” busca establecer reglas específicas para limitar los excesos detectados en la difusión de anuncios de operadores autorizados.
Por el momento, el funcionario indicó que no considera necesario introducir restricciones horarias. En cambio, el foco estará puesto en mejorar la visibilidad de los mensajes de advertencia sobre los riesgos asociados al juego.
Según explicó, actualmente algunas advertencias aparecen durante muy poco tiempo, utilizan letras demasiado pequeñas o pasan inadvertidas para el público. La nueva regulación buscaría establecer criterios sobre la velocidad de aparición de estos mensajes, el tamaño y el tipo de letra, así como su proporción respecto del anuncio publicitario.
El objetivo es que las advertencias cumplan una función preventiva efectiva y que los usuarios comprendan que los juegos de azar constituyen una actividad de entretenimiento, no una inversión ni una vía garantizada para obtener rentabilidad.
Padilla también advirtió que, si estas medidas no resultan suficientes, podría evaluarse una tercera fase con prohibiciones publicitarias más estrictas.
“Esperamos no tener que llegar a ese punto. En buena medida, dependerá de los propios operadores: de cómo respondan a las nuevas reglas y de su disposición a hacer un uso responsable de la publicidad”, afirmó.
El ISC y la carga tributaria, bajo revisión
La carga fiscal también ocupó un lugar central en la conversación. Actualmente, los operadores afrontan un impuesto al juego de alrededor del 12 por ciento sobre el GGR —los ingresos brutos del juego, descontados los premios pagados—, además del impuesto selectivo al consumo (ISC).
Padilla sostuvo que el impuesto del 12 por ciento sobre el GGR no representa, en principio, el principal motivo de preocupación para los operadores, dado que se calcula en función de sus ingresos. La discusión se concentra en el ISC, cuya carga, según explicó, los operadores consideran más difícil de asumir porque está vinculada al consumo del jugador.
En ese contexto, el funcionario reconoció que MINCETUR trabaja en una norma que permitiría trasladar técnicamente el ISC al usuario. Sin embargo, contó que su implementación presenta desafíos relacionados con las plataformas homologadas y sus certificaciones técnicas.
La regulación deberá permitir ese traslado sin generar incompatibilidades con las condiciones de funcionamiento de las plataformas autorizadas ni exponer a los operadores a posibles sanciones por modificaciones en sus sistemas certificados.
Padilla señaló que el diseño de la medida debe ser especialmente cuidadoso para evitar que el incremento del costo para el usuario termine incentivando su desplazamiento hacia plataformas ilegales.
“La idea no es que el usuario termine asumiendo ese costo adicional y decida que ya no le conviene jugar en una plataforma legal y que, por lo tanto, prefiera acudir al mercado ilegal”, explicó.
Una alternativa: calcular el ISC sobre la utilidad
Además de facilitar el traslado del impuesto al jugador, evalúa una segunda alternativa: modificar la base imponible del ISC para que el cálculo se realice sobre la utilidad, en lugar de hacerlo en función de las apuestas.
Según Padilla, este mecanismo podría facilitar la fiscalización tanto para el propio ministerio como para la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT). También permitiría mejorar la eficacia de la recaudación y reducir la evasión tributaria.
El funcionario indicó que ya se han realizado cálculos y simulaciones para evaluar si un cambio en la base imponible permitiría alcanzar una recaudación equivalente a la obtenida actualmente.
La propuesta sigue en evaluación y constituye una alternativa que las autoridades buscarán desarrollar desde el punto de vista técnico.
En paralelo, el debate tributario ha incorporado propuestas para elevar la tasa del ISC del 1 al 5 por ciento. Padilla confirmó que algunos congresistas han planteado esa posibilidad.
Para el director de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, antes de discutir únicamente un aumento de la tasa, también es necesario mejorar la comunicación sobre el destino de los recursos que genera la actividad.
Salud mental y juego responsable, entre las prioridades
Padilla sostuvo que parte del debate público sobre la distribución de los impuestos no refleja la totalidad de los recursos destinados a la prevención y atención de los problemas relacionados con el juego.
En particular, explicó que los fondos asignados a salud mental no provienen exclusivamente de la participación correspondiente del impuesto especial al juego, sino que también incluyen recursos recaudados mediante el ISC.
Durante la entrevista, el funcionario estimó que la recaudación anual del sector podría situarse entre 1.200 millones y 1.300 millones de soles, frente a aproximadamente 200 millones en años anteriores. También mencionó una asignación de alrededor de 250 millones para el sector turismo y de unos 450 millones para salud mental, considerando conjuntamente los recursos provenientes de ambos impuestos.
El funcionario reconoció, además, que la disponibilidad de recursos no resuelve por sí sola las necesidades de prevención y atención. A su juicio, resulta necesario fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables y ampliar las acciones de sensibilización y capacitación.
Entre las iniciativas planteadas mencionó el desarrollo de una línea especializada de atención para personas afectadas por problemas relacionados con el juego y la posibilidad de incorporar, en la página web de MINCETUR, un enlace directo a los servicios de apoyo de salud mental.
Otra prioridad será mejorar la información disponible sobre la cantidad de personas afectadas por las distintas modalidades de juego. Para Padilla, disponer de cifras más precisas permitirá dimensionar el problema y orientar de manera más eficaz las políticas de prevención.



























