La aprobación de propuestas legislativas relacionadas con el destino de los recursos recaudados por las apuestas de cuota fija volvió a poner en debate el papel del sector en la financiación de políticas públicas en Brasil.
La semana pasada, la Comisión de Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Cámara de Diputados aprobó el Proyecto de Ley 6281/25, que prevé destinar el 10 por ciento de la recaudación de los juegos de apuestas de cuota fija a la Secretaría Nacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, dependiente del Ministerio de Derechos Humanos y Ciudadanía (MDHC).
Asimismo, el Senado Federal aprobó el proyecto que crea la Universidad Federal del Deporte (UFEsporte), iniciativa que ahora queda a la espera de la sanción presidencial. La propuesta busca estructurar una institución de educación superior orientada a la formación de árbitros y profesionales del deporte, además de promover la investigación, la extensión universitaria y la innovación en el área de las Ciencias del Deporte.
La financiación de la universidad deberá provenir del Presupuesto General de la Unión, incluyendo convenios, contratos, servicios prestados, ayudas y subvenciones. El texto también contempla el uso de recursos recaudados por el gobierno federal mediante la tributación de las casas de apuestas.
Para Paulo Maciel, presidente del Comité Brasileño de Clubes (CBC), entidad que trabaja en la formación de atletas y ofrece programas de posgrado en gestión deportiva en la Unicamp, la creación de la universidad “contribuye a dejar un legado duradero para el deporte brasileño, fortaleciendo su estructura y su impacto social en todo el país”.
Brasil: ejecutivos defienden la contribución económica de las apuestas
Representantes de la industria consideran que estos proyectos refuerzan la posibilidad de que el mercado regulado de apuestas financie iniciativas de interés público.
André Medeiros, gerente de Brazino777 en Brasil, afirmó que la asignación de recursos a la educación y la formación profesional demuestra cómo la actividad regulada puede contribuir a toda la cadena del deporte. Y dijo: “Invertir en educación, investigación y formación de profesionales calificados significa fortalecer toda la cadena del deporte brasileño, desde la gestión hasta el desarrollo de atletas. El hecho de que parte de los recursos provenientes del sector regulado de apuestas pueda contribuir a este tipo de proyectos demuestra cómo la actividad, cuando se desarrolla dentro de las reglas establecidas, tiene la capacidad de apoyar iniciativas de interés público”.
Esta visión es compartida por otras figuras del sector. Nickolas Tadeu Ribeiro de Campos, fundador y presidente del consejo de Ana Gaming, holding que opera las marcas 7K, Cassino Bet y Vera Bet, destacó que las empresas licenciadas generan empleo, pagan impuestos y destinan recursos al deporte, la cultura y los medios de comunicación mediante patrocinios.
Por su parte, João Fraga, CEO de Paag, afirmó que el segmento genera más de 10.000 empleos directos y 5.500 indirectos, impulsando una cadena productiva que involucra tecnología, comunicación, deporte y medios de pago.

Bernardo Cavalcanti Freire, consultor jurídico de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) y socio de Betlaw, señaló que el sector se encuentra entre los más gravados del país y puede generar beneficios para la sociedad al apoyar áreas como la educación, el deporte y la cultura.
Además de la Universidad Federal del Deporte, el gobierno federal también emitió, a comienzos de abril, una medida provisional que destina parte de la recaudación de las apuestas al Fondo para el Equipamiento y Operación de las Actividades Finalistas de la Policía Federal (Funapol). La transición prevé transferencias del 1 por ciento en 2026, del 2 por ciento en 2027 y del 3 por ciento a partir de 2028.
En 2025, primer año del mercado regulado en Brasil, el gobierno recaudó 9.950 millones de reales mediante la tributación de las casas de apuestas, según datos de la Receita Federal citados por el sector.
Especialistas exigen eficiencia y juego responsable en Brasil
A pesar de los argumentos a favor del impacto económico de las apuestas, especialistas también señalan que la asignación de estos recursos debe estar acompañada de transparencia y eficiencia.
Moises Assayag, socio director de Channel Associados y especialista en finanzas aplicadas al fútbol, advirtió sobre el riesgo de que los recursos sean absorbidos por la propia estructura administrativa de los proyectos y no lleguen a su objetivo principal.
“El riesgo que veo es que, dentro de algunos años, observemos esta iniciativa y descubramos que el 80 por ciento de los gastos se pierde dentro de la propia estructura del organismo creado para financiar su funcionamiento, y que apenas el 20 por ciento llega al destinatario final, que es el verdadero objetivo de la creación de esta entidad”, afirmó.
Thiago Garrides, CEO de Cactus Gaming, consideró que proyectos como la Universidad del Deporte demuestran cómo la regulación puede dirigir recursos hacia áreas estratégicas como la educación, la investigación, la inclusión y el desarrollo deportivo.

Eduardo Biato, CSO de 1PRA1, también destacó que el sector moviliza una amplia cadena productiva, financia el deporte mediante patrocinios y contribuye a la profesionalización del mercado. Por su parte, Diego Bittencourt, CMO de Start Bet, agregó que la inversión en educación puede ayudar a formar profesionales y generar conocimiento para el deporte nacional.
Otro punto mencionado por representantes de la industria es la permanencia del mercado clandestino, que sigue siendo uno de los principales desafíos para el sector regulado. André Gelfi, presidente del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), afirmó que las plataformas ilegales podrían representar hasta el 60 por ciento del mercado.
Daniel Fortune, especialista en contenidos digitales orientados a la concientización sobre apuestas, defendió la necesidad de combatir las operaciones clandestinas, que actúan fuera de las reglas y dejan a los apostadores sin protección.
Por último, Cristiano Costa, psicólogo y director de Conocimiento de la Empresa Brasileña de Apoyo al Jugador Compulsivo (EBAC), afirmó que el crecimiento del sector también debe estar acompañado de políticas permanentes de juego responsable. Según él, además de la recaudación y el impacto económico, es necesario fortalecer los mecanismos de identificación temprana de conductas de riesgo, la educación del apostador y la prevención del juego problemático.





























