En un momento de transformación para la industria del juego online en América Latina, Julio César Tamayo, CEO de Wplay, habló en una entrevista exclusiva con SBC Noticias para analizar los principales desafíos que enfrenta el sector en una etapa marcada por la madurez de los mercados, los cambios regulatorios, la presión fiscal y una competencia cada vez más intensa.

De esta manera, Tamayo abordó la evolución del mercado colombiano y las condiciones que necesitan los operadores para construir negocios sostenibles en el largo plazo, al tiempo que destacó el papel de la confianza, el gobierno corporativo y el juego responsable como elementos cada vez más relevantes para el futuro de la industria.
De cara a su participación en SBC Summit Lisbon 2026, donde será parte del panel “LatAm Leaders: Strategy, Scale and Survival”, Tamayo también analizó las oportunidades que presentan mercados como Brasil y Perú, los aprendizajes que dejó la preparación para grandes eventos deportivos y el impacto que tendrá la inteligencia artificial sobre la operación.
SBC Noticias: Durante SBC Summit Lisbon participarás del panel “LatAm Leaders: Strategy, Scale and Survival”, donde se analizarán los desafíos que enfrenta la industria en un contexto de mayores costos, cambios regulatorios y consolidación del mercado. Desde tu perspectiva, ¿qué características debe tener hoy un operador para crecer de manera sostenible en América Latina y cómo cambió esa estrategia en los últimos años?
Julio César Tamayo: La próxima etapa del juego online en Latinoamérica ya no será sólo una carrera por crecer; será una carrera por construir empresas capaces de permanecer.
Durante la primera etapa de desarrollo de la industria el objetivo era abrir mercados, atraer jugadores y demostrar que el juego online podía operar dentro de un entorno regulado. Esa etapa fue necesaria y permitió consolidar una industria que hoy genera inversión, empleo y recursos para los Estados.
Antes del año 2025, la industria del juego online venía creciendo a tasas anuales superior al 25 por ciento.
Ahora el desafío es diferente. La industria está entrando en una etapa de madurez donde el crecimiento sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. Los operadores que liderarán la próxima década serán aquellos capaces de combinar innovación, disciplina financiera, gobierno corporativo, cumplimiento y capacidad de adaptación; además, en los activos de valor de las empresas se deben considerar la reputación y todo lo relacionado con la confianza que es capaz de generar el sector en toda la ciudadanía.
SBC Noticias: Colombia ha sido históricamente uno de los mercados regulados más sólidos de la región. Sin embargo, los recientes cambios tributarios reabrieron el debate sobre la competitividad del sector. ¿Cómo evalúas el momento que atraviesa la industria colombiana y cuáles consideras que deberían ser las prioridades para garantizar la sostenibilidad del mercado regulado?
J.T: Colombia demostró hace casi una década que era posible construir un mercado regulado, transparente y atractivo para la inversión. Ese liderazgo sigue vigente. Sin embargo, el verdadero reto de un mercado maduro no es solo crear reglas, sino garantizar que estas sean estables, previsibles y permitan la adaptación de quienes operan dentro de la legalidad.
En 2025 vivimos un ejemplo muy claro. Al inicio del año se introdujo un nuevo esquema tributario que, en la práctica, representaba una carga cercana al 70 por ciento de los ingresos del operador y otorgaba apenas diez días hábiles para realizar todos los desarrollos tecnológicos necesarios para su implementación. Más allá del debate sobre la medida en sí, este tipo de decisiones demuestra la importancia de que las políticas públicas incorporen una visión de sostenibilidad y viabilidad operativa.
Hoy la discusión ya no es si debemos regular más, sino cómo mantener el equilibrio entre sostenibilidad fiscal, competitividad y protección del consumidor. Cuando ese equilibrio se rompe, quien gana espacio no es el operador formal, sino la oferta ilegal, que no paga impuestos, no protege al consumidor y no contribuye al desarrollo del país.
Creo que Colombia tiene la oportunidad de liderar nuevamente la conversación regional, demostrando que una buena regulación no solo controla un mercado; también crea las condiciones para que ese mercado siga creciendo, innovando y compitiendo desde la legalidad.
SBC Noticias: Mientras algunos mercados de la región enfrentan mayores desafíos regulatorios y fiscales, otros como Perú o Uruguay comienzan a consolidarse como destinos más previsibles para la inversión. Desde la experiencia de Wplay, ¿qué mercados latinoamericanos ofrecen hoy las mejores oportunidades de crecimiento y qué factores son determinantes a la hora de evaluar una expansión?
J.T: Los inversionistas ya no buscan únicamente mercados grandes; buscan mercados donde puedan construir negocios durante los próximos veinte años.
El tamaño sigue siendo importante, pero dejó de ser el principal criterio de expansión. Hoy pesan mucho más la estabilidad regulatoria, la seguridad jurídica y la previsibilidad de las reglas de juego. Y, afortunadamente, en un contexto tecnológico y regulativo tan cambiante, siempre queda la opción interna: el talento humano y la flexibilidad de los procesos.
Brasil representa una oportunidad extraordinaria por su dimensión; Colombia continúa siendo un referente por la experiencia acumulada; y mercados como Perú muestran una evolución muy positiva hacia modelos cada vez más estables.
La verdadera oportunidad para América Latina no está en competir entre países, sino en consolidarse como una región capaz de ofrecer confianza para la inversión de largo plazo.
SBC Noticias: El Mundial representa uno de los mayores desafíos operativos y comerciales para la industria del juego online. Más allá del crecimiento esperado en la actividad, ¿qué aprendizajes dejó para Wplay la preparación y gestión de un evento de esa magnitud y cómo crees que influirán en la estrategia de la compañía a futuro?
J.T: Los grandes eventos no ponen a prueba la tecnología; ponen a prueba la capacidad de una organización para actuar como un solo equipo. Un ejemplo de esto es el Mundial, en Colombia, en los meses del mundial, las plataformas online pudieron crecer en sus ingresos más del 40 por ciento. Este crecimiento también es un reto que exige que todas las áreas funcionen de manera sincronizada: tecnología, operaciones, pagos, cumplimiento, servicio al cliente y gestión del riesgo.
Más que un desafío comercial, es un ejercicio de resiliencia organizacional. La preparación comienza muchos meses antes y exige una cultura de coordinación, anticipación y toma de decisiones basada en datos.
Ese aprendizaje trasciende un evento deportivo. Hoy sabemos que las organizaciones más sólidas son aquellas capaces de responder con la misma eficacia tanto en momentos de crecimiento como en escenarios de alta presión.
SBC Noticias: La inteligencia artificial continúa ganando protagonismo dentro del sector, ¿en qué aspectos consideras que esta tecnología tendrá el mayor impacto sobre la industria en los próximos años y qué oportunidades representa para operadores como Wplay?
J.T: La inteligencia artificial no cambiará solamente la forma en que operamos; cambiará la forma en que tomamos decisiones. También cambiará la cultura empresarial, la consciencia de lo que es verdaderamente humano.
La IA tendrá un impacto enorme en prevención del fraude, personalización, análisis de riesgos y eficiencia operativa. Pero su verdadero valor estará en ayudar a tomar mejores decisiones, no en reemplazar el criterio humano.
En una industria regulada, la tecnología debe fortalecer la confianza. Eso implica utilizar inteligencia artificial con responsabilidad, transparencia y supervisión. La innovación será verdaderamente transformadora cuando combine capacidad tecnológica con buen gobierno corporativo.
SBC Noticias: ¿Cómo ha evolucionado la estrategia de Wplay en materia de juego responsable y qué papel consideras que deben asumir los operadores para demostrar que el crecimiento del negocio puede ir de la mano con una industria más segura y sostenible?
J.T: La licencia más importante de una industria no la otorga un regulador; la otorga la confianza de la sociedad. El juego responsable dejó de ser un componente aislado del cumplimiento para convertirse en un elemento central de la sostenibilidad del negocio, un valor patrimonial.
Como industria hemos entendido que crecer implica también asumir una responsabilidad con los jugadores y con el entorno en el que operamos. La protección del consumidor, la prevención y la educación son parte de esa responsabilidad. Una industria que protege a sus usuarios fortalece su legitimidad y garantiza su futuro.
SBC Noticias: El mercado latinoamericano continúa atrayendo nuevos operadores, aunque cada vez con mayores exigencias y una competencia más intensa. En este escenario, ¿qué atributos diferenciarán a las compañías que logren liderar la próxima etapa de crecimiento?
J.T: En la primera generación del juego online ganaban quienes crecían más rápido. En la segunda generación ganarán quienes construyan mayor confianza.
La competencia ya no se define únicamente por el producto o el presupuesto de marketing. Los mercados maduros exigen organizaciones con visión de largo plazo, capacidad de adaptación y una cultura sólida de cumplimiento y gobierno corporativo.
Los próximos líderes serán aquellos capaces de generar confianza en reguladores, inversionistas, aliados y jugadores. Esa será la verdadera ventaja competitiva.
SBC Noticias: De cara a tu participación en SBC Summit Lisbon 2026, ¿cuál esperas que sea el principal mensaje que deje el evento y qué debates consideras que marcarán la agenda de la industria del juego a nivel global durante los próximos años?
J.T: La industria ya demostró que puede crecer. Ahora debe demostrar que puede perdurar.
Creo que Lisboa marcará una conversación distinta. Hablaremos menos de expansión y más de sostenibilidad; menos de volumen y más de confianza; menos de competir entre mercados y más de construir una industria global más sólida.
El futuro estará definido por temas como inteligencia artificial, ciberseguridad, cooperación regulatoria, juego responsable y resiliencia empresarial. Pero todos esos debates tienen un mismo propósito: consolidar una industria preparada para las próximas décadas, con consciencia humana.
Durante muchos años trabajamos para construir una industria regulada. La responsabilidad de nuestra generación es dejar una industria que también sea sostenible, confiable y capaz de seguir creciendo cuando nosotros ya no estemos.

































