La Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) de Chile comunicó que ayer se realizó la audiencia de presentación de ofertas técnicas y económicas, en el marco de los procesos de otorgamiento de permisos de operación de salas de juego correspondiente a los cupos disponibles para las comunas de Iquique, Coquimbo, Viña del Mar y Pucón.
Durante la audiencia, se presentaron dos proyectos postulantes, uno para la región de Coquimbo (Casino de Juegos de Coquimbo S.A.) y otro para el territorio de Pucón (Casino Volcán Pucón S.A.).
Concluida la recepción de las ofertas técnicas y económicas, ahora se inicia la etapa de evaluación de las ofertas técnicas, la cual tendrá una duración máxima de 120 días.
En tanto, no se presentaron proyectos postulantes para las comunas de Iquique y Viña del Mar, por lo que la SCJ deberá iniciar los procesos para ambas comunas a la brevedad, debiéndose definir nuevamente las condiciones especiales, para ser incluidas en las respectivas bases técnicas.
La SCJ acumula seis meses sin director
El organismo regulador del juego en Chile atraviesa un período de incertidumbre institucional, ya que desde hace seis meses no cuenta con un director titular.
Además, el pasado mayo, el jefe de la división de Autorizaciones finalizó su mandato, sumando una vacante adicional en la estructura operativa del ente fiscalizador. A esta situación se suma la próxima salida del representante del departamento Jurídico, prevista para septiembre, lo que profundiza la falta de definiciones en puestos estratégicos para la toma de decisiones del organismo.

La ausencia de un director titular y la sucesión de cargos sin reemplazo se producen en un momento crítico para la SCJ, que tiene a su cargo la supervisión de la industria de casinos en el país y la conducción de procesos de licitación clave que han generado controversias y consultas ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.
Asimismo, la acumulación de cargos clave sin cubrir plantea interrogantes sobre la capacidad operativa de la superintendencia para llevar adelante su agenda regulatoria.
Fuentes del sector han señalado que la incertidumbre generada por la falta de liderazgo podría afectar la continuidad de los procesos en curso y la tramitación de las decisiones pendientes, especialmente en un contexto donde la industria del juego se encuentra en pleno debate sobre su regulación.

























